Safari en el Masai Mara

Luis Davilla

No hay en toda la Tierra espectáculo de vida salvaje más sobrecogedor. Seguidos en corto por leones y hienas complacidos ante semejante despensa ambulante, un ejército de dos millones de ñus, cebras y gacelas avanza en busca de agua y pastos frescos por el ecosistema Serengeti-Mara, un pedazo del África Oriental de 25.000 kilómetros cuadrados. La Gran Migración no tiene en realidad principio ni fin, pero es en pleno verano, cuando las manadas comienzan a inundar las praderas de la reserva keniana de Masai Mara. A partir de entonces el Masai Mara andará a rebosar de herbívoros, y de predadores listos para el festín.