La Ruta del Modernismo de Barcelona a mitad de precio

La campaña ‘Veranea tu Modernismo’ ofrece descuentos del 50% en las entradas a monumentos y museos modernistas de la Ciudad Condal durante todo el verano.

Estela Pérez
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Barcelona se construye a través un paisaje arquitectónico lleno de monumentos singulares. Estos monumentos le dan ese aire irresistible, convirtiéndola la favorita de los viajeros ya no sólo dentro de España, sino también de toda Europa. El magnetismo de la Ciudad Condal reside, en gran medida, en su impresionante arquitectura modernista, santo y seña de la capital desde el siglo XIX. 

Para fomentar la inmersión en la esencia del Modernismo de la ciudad, desde el Ayuntamiento de Barcelona han lanzado ‘Veranea tu Modernismo’. Con esta campaña, en vigor hasta el 15 de septiembre, se puede disfrutar de una rebaja del 50% en el precio de la entrada de 25 edificios de la Ruta del Modernismo de Barcelona, que incluyen la Casa Batlló, el Palau Güell o La Pedrera.

La arquitectura de la naturaleza, el color y la geometría orgánica

El Modernismo encontró su lugar en la Barcelona de finales del siglo XIX. La efervescencia creativa de la arquitectura catalana se plasmó en la Exposición Universal de 1888. De este modo, el distrito del Ensanche (Eixample) fue el escenario de la versión local propia del Art Nouveau, desarrollada por cientos de arquitectos y enarbolada, en concreto, por Antoni Gaudí, Lluís Domènech i Montaner y Josep Puig i Cadafalch

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El resultado de esta explosión de genialidad se puede comprobar dando un simple paseo. Los edificios oníricos, se reconocen a simple vista por sus recursos estéticos superlativos: ornamentación floral, trabajos detallistas en escultura y hierro forjado, formas onduladas, vidrieras policromas, esgrafiados, detalles cerámicos y un largo serial de características decorativas que ejemplifican a la perfección los deseos vanidosos de la burguesía catalana de la época. 

La Ruta del Modernismo incluye varios de estos edificios tan representativos en su itinerario. En el paseo por la Ciudad Condal, resulta indispensable hacer una parada en la Casa Batlló, una de las obras que representa la madurez de Gaudí, enfocada desde una máxima libertad creativa, dando como resultado una combinación única de luz y color. Lo mismo sucede con La Pedrera, que más que un edificio, es una gigantesca ola de roca de aire orgánico. Considerada un poema pétreo, es fácilmente reconocible por su indómito aspecto, sinuoso y abierto. Tan representativo como los anteriores es el Palau Güell. Este insólito palacio urbano del arquitecto del modernismo se sitúa en el Raval, destacando de manera sobresaliente por su rompedora concepción del espacio, la luz y sus ricas artes aplicadas

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La lista de magníficas edificaciones de la ruta sigue hasta superar la veintena y el mejor broche para cerrarla es el Museo del Modernismo de Barcelona. El edificio fue un antiguo almacén textil que, tras ser rehabilitado, se muestra como un conjunto de piedra clara y el estucado rojo, con detalles florales en relieve bajo los balcones y sobre las puertas, elegantes y en movimiento. En su interior, se expone una colección con una amplia variedad de piezas artesanas de diseño. Las obras van desde la decoración interior de las grandes casas burguesas del Eixample, hasta esculturas decorativas y de carácter simbólico y literario, pasando por óleos de temática costumbrista.

Para disfrutar del descuento sobre estos monumentos, sólo hay que suscribirse de manera gratuita en la web barcelona.cat/rutamodernisme