Manhattan podría tener el rascacielos más raro (y bello) del mundo

Diseñado por la firma de arquitectos turcos Hayri Atak, la Sarcostyle Tower revolucionaría el 'skyline' de Nueva York con su estructura orgánica y llena de huecos

María Escribano
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Foto: Hayri Atak

Sin duda, podría convertirse en el rascacielos más loco y original de Manhattan. Esta espectacular torre de 210 metros de altura, llamada Sarcostyle Tower, es un proyecto de la firma turca de arquitectos Hayri Atak. 

Imagen de la Sarcostyle Tower.  | Hayri Atak

Su idea es crear un rascacielos que encaje en el skyline de la isla neoyorquina, pero que no se parezca a ninguno de los edificios colindantes. Y lo han conseguido. Uno de los aspectos más llamativos de su estructura son sus aberturas, que permiten la visión a través de él. "Tiene una postura fantasmal transparente en el horizonte de la ciudad", señalan desde Hayri Atak. 

El edificio está lleno de huecos.  | Hayri Atak

La Sarcostyle Tower estaría situada en la zona este de Manhattan, frente a la East River Greenway, en la esquina entre Wall Street y South Street. De vecino tendría al famoso rascacielos 120 Wall Street, diseñado en 1930 por Ely Jacques Kahn y que tiene aspecto de tarta de bodas. 

La Sarcostyle Tower estaría al lado del rascacielos 120 Wall Street. | Hayri Atak

El diseño de la Sarcostyle Tower está inspirado en conceptos biológicos, como la anatomía y las células, lo que le dan al proyecto una sensibilidad orgánica dentro del denso paisaje urbano del distrito con mayor población de Nueva York. 

Sarcostyle Tower de noche.  | Haads-1/Hayri Atak

Otro de los aspectos destacados del rascacielos es su brillo. Sus miles de cristales crean un reflejo impresionante sobre el East River, que separa a Long Island de la isla de Manhattan. 

Situado frente al East River.  | Hayri Atak

Otro de los geniales y sorprendentes proyectos del estudio de arquitectura Hayri Atak es la Squall Tower, una torre dispuesta a cambiar el skyline de Dubái y que rota con el viento. Sí, está compuesta por tres segmentos individuales que giran helicoidalmente alrededor de un eje central, al que están conectados. 

La torre completa un giro cada 48 horas y lo hace a una velocidad fija, con o sin viento. La idea es que los que se encuentren en alguna de sus habitaciones puedan tener una vista completa de 360 grados de Dubái, alternando las vistas al océano con vistas a la ciudad.