La Piscina del Diablo: el baño más peligroso del mundo

¿Te atreverías a nadar en esta poza en la cima de las Cataratas Victoria?

Noelia Ferreiro
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Foto: Mint Images / GETTY

Bañarse en una piscina que corona unas atronadoras cataratas a más de cien metros de altura. Más de uno se desternillaría de la risa con la simple proposición. Sin embargo, protagonizar esta alocada hazaña es posible… y no en unas cataratas cualquiera sino en las más grandes del mundo (si atendemos a su caída en vertical).

El lugar en cuestión se llama (muy acertadamente) Devil’s Pool o Piscina del Diablo. Y lo encontramos en la frontera entre Zimbabue y Zambia, allí donde, el río Zambeze se precipita con violencia a lo largo de 1,7 kilómetros. Son, claro, las Cataratas Victoria, a las que Livingstone rebautizó en 1855 con el nombre de su reina, pese al sugerente título que se le había dado en la lengua local: Mosi-oa-Tunya, que podría traducirse como “el humo que truena”.

Vista de laa Piscina del Diablo, en las Cataratas Victoria | Michael Baynes / GETTY

Escalofriante chapuzón

Aquí en uno de los pliegues de las alturas, muy cerca de la línea desde la que se desploman las aguas, se halla esta poza excavada al borde de un acantilado en la que es posible darse un escalofriante chapuzón sobre un vacío de 103 metros y ante el inigualable espectáculo de los millones y millones de litros que se arrojan al minuto contra el suelo.

La Piscina del Diablo, en las Cataratas Victoria | paulafrench / ISTOCK

Bañarse en la Piscina del Diablo es hacerlo al filo del abismo. Pero para tranquilidad de aquellos valientes que se animen a esta experiencia, existe una pared de roca natural (justo por debajo del agua, en el límite de las cataratas) con la que uno se puede proteger de la corriente, eso sí, cuando las condiciones son óptimas.

Sólo unos meses

Y es que no siempre se dan las circunstancias para asegurar que esta aventura esté exenta de peligro. Tanto es así que el baño tan sólo está permitido en la temporada seca: desde finales de septiembre a principios de Navidad. En esta época, el caudal del río es considerablemente más bajo y la fuerza del agua es menor.

Piscina del Diablo, Cataratas Victoria | ANPerryman / ISTOCK

Por el contrario, en los meses invernales, cuando el nivel de las aguas aumenta de manera significativa, la pared tal vez no pueda contener a los cuerpos, que podrían precipitarse al vacío. Y las crecidas, que pueden aumentar el caudal del Zambeze en más de un metro en apenas unos pocos minutos, aumentan esta amenaza.

Vistas increíbles

Habida cuenta de estas precauciones, huelga decir que la experiencia resulta memorable. Pocas vistas resultan tan espectaculares como las que se obtienen desde esta singular piscina no apta para quienes padezcan de vértigo.

Piscina del Diablo, en las Cataratas Victoria | Mint Images / GETTY

En cualquier caso, y para evitar grandes sustos, el baño siempre se hará acompañado de un guía, que alerta del peligro constante y garantiza en todo momento la seguridad del turista. O, al menos, lo intenta. Y es que muchas veces no bastan las advertencias: al menos quince personas han perdido la vida en estos parajes por su actitud temeraria. Asomarse al borde para capturar la foto más impactante puede ocasionar un resbalón y una caída definitiva.    

¿Te atreverías a bañarte en esta piscina?