Por las pasarelas frente al mar de Fuciño do Porco, el «Gaztelugatxe gallego»

Descubre el recorrido con algunas de las mejores vistas de Galicia

José Miguel Barrantes Martín
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Foto: Joaquin Ossorio-Castillo / ISTOCK

La ría de Viveiro, tras despedirse en su desembocadura del curso fluvial del río Landro, mira hacia el mar Cantábrico abriéndose en forma de «v». Su extremo occidental lo marca la Punta de Fuciño do Porco, un saliente rocoso que ha dado nombre a una de las rutas que más popularidad ha ganado en los últimos años en toda Galicia.

Joaquin Ossorio-Castillo / ISTOCK

Unos de los parajes con las vistas más bellas de la costa gallega que, asomándose al mar, nos invitan a recorrerlos a través de una espectacular ruta acondicionada con pasarelas.

Un parecido más que razonable

Cualquier persona que se haya encaminado desde la costa vasca hacia la ermita de San Juan en el islote de Gaztelugatxe, reconocerá en el último tramo de la Ruta Fuciño do Porco el gran parecido que comparten ambos recorridos. La ruta serpentea frente al mar al borde del precipicio, interponiéndose solamente al vacío las barandillas que han sido acopladas hace pocos años.

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Un sendero serpenteante de casi dos kilómetros que en la parte final sube y baja a lo largo de la costa acabando en la Punta Socastro, culminando una incesante sucesión de puntos desde los que disfrutar de vistas extraordinarias de la Mariña Lucense. Vistas inmensas que abarcan los principales accidentes geográficos de esta parte del Cantábrico, con el islote de Gaveira y la Ensenada da Pereira como puntos de referencia cercanos.

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La enorme belleza de esta ruta y su adaptación reciente en el acceso a la zona y el tránsito del sendero, han hecho que se convierta en uno de los puntos más populares de los últimos años en Galicia y uno de los lugares de imprescindible visita de la costa lucense.

Un curioso nombre para un lugar excepcional

El nombre de Fuciño do Porco (hocico de cerdo), proviene de la semejanza con esta parte del animal que atribuían los marineros de la zona a la punta rocosa desde el mar. El comienzo de la ruta se encuentra a escasa distancia de la playa de Abrela, donde un pequeño aparcamiento nos permite estacionarnos para avanzar a partir de este punto a pie.

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Rápidamente nos adentramos en un tupido bosque donde predominan los eucaliptos, a través de una pista forestal. Tras dejar atrás este tramo llegamos hasta la parte final del recorrido, donde nos esperan varios cientos de metros de vértigo, caminando al borde de los acantilados mientras el sendero discurre a lo largo de la costa adaptándose a la orografía del terreno.

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Una zona expuesta a los vientos que ha sido reforzada con barandillas para asegurar un tránsito seguro mientras contemplamos las hermosas vistas que se muestran frente a nuestros ojos. El espacio más conocido y fotografiado, que se corresponde con un estrechamiento de la formación rocosa, y donde podremos reconocer el parecido con la imagen que guardamos del camino hacia San Juan de Gaztelugatxe a través del puente, nos da la bienvenida a la Punta de Socastro, cuyo nombre responde a la antigua presencia de un castro en este lugar. Toda una serie de pasarelas zigzagueantes que sorprenden a quien realiza la ruta debido a la espectacularidad del paseo entre acantilados y su exposición al mar abierto mientras se sube y se baja por las escaleras.