Los aeropuertos españoles lucen sus estrellas "Michelin"

Las nuevas terminales de los aeropuertos de Madrid-Barajas, Barcelona y Málaga cuentan cada una con un restaurante de "altos vuelos" que llevan la firma de grandes chefs españoles. Todos están premiados con estrella "Michelin".

Juan José Martín

Los aeropuertos españoles se han apuntado a la cocina de calidad firmada por los grandes maestros de nuestros fogones. Es el caso del restaurante El Madroño, en la Terminal 4 del aeropuerto de Madrid-Barajas, que ha nombrado como asesora gastronómica a Beatriz Sotelo, galardonada como Cocinera del Año 2008 y que posee una estrella Michelin en su restaurante A Estación, en la localidad coruñesa de Cambre.

La joven chef gallega ha creado para El Madroño un menú especial -compuesto de cinco primeros platos, cinco segundos y cinco postres a elegir- a un precio de unos 30 euros, que ofrece un variado repertorio de platos tan sugerentes como la milhojas de foie de pato y uvas con ensalada amarga, canelón de faisán con setas de temporada y jugo de trufa, solomillo ibérico con salsa especiada y pimiento asado, merluza de pincho al vapor con espuma de queso y tomate y, para acabar con un buen sabor de boca, namelaka y chocolate con compota de pera y manzana en texturas con helado de vainilla.

En diciembre de 2009 abrió sus puertas en la nueva Terminal 1 del aeropuerto de Barcelona el restaurante Porta Gaig, dirigido por el decano de la cocina de autor catalana y propietario de una estrella Michelin, Carles Gaig. Con una superficie de 645 metros cuadrados, el local se encuentra dividido en tres zonas: el comedor, con una veintena de mesas; la barra, donde pueden degustarse un amplio surtido de medias raciones (precio medio: entre 20 y 25 euros), y varios salones privados para celebrar reuniones de negocio. La carta -con un precio medio de entre 40 y 50 euros, incluyendo la bebida-, que se decanta por una cocina tradicional con toques de modernidad, exhibe creaciones como los populares canelones de la abuela María -todo un clásico de la cocina de Gaig-, vieiras con alcachofas a la brasa, pollo del Prat asado a la catalana, cochinillo crujiente con compota de manzana y, de postre, una espuma de crema catalana o un hojaldre con nata y fresas.

La última apuesta por la restauración aérea de calidad se asienta en la nueva terminal del aeropuerto de Málaga, cuya inauguración está prevista a mediados de este mes de marzo. Allí, Dani García, galardonado con una estrella Michelin por su maestría en los fogones de Calima, el restaurante del hotel Gran Meliá Don Pepe de Marbella, se pone al frente de un nuevo proyecto, La Moraga Airport, un establecimiento con una superficie de 445 metros cuadrados y capacidad para 150 comensales donde el joven chef marbellí pretende elaborar una versión renovada y moderna de algunos platos clásicos andaluces como el gazpacho, la porra antequerana, la morcilla de Ronda, los flamenquines o la innovadora hamburguesa de cerdo ibérico de bellota o rabo de toro. Todo un mundo de sensaciones y texturas para garantizarse "el mejor sabor de boca" antes de embarcar en el próximo vuelo.