Joyas que recuerdan el Bilbao más industrial

Desde la vidriera de Abando, hasta el Puente Colgante o la grúa Carola, descubre el pasado industrial de la villa.

Adrián Lorenzo
 | 
Foto: Mimadeo/istock

Durante los siglos XIX y XX, en plena Revolución Industrial, la actividad económica de Bilbao se concentraba casi exclusivamente en la siderurgia y en la industria naval. Su puerto, ubicado en la desembocadura de la ría del Nervión con el mar Cantábrico, se convirtió en uno de los más importantes de Europa. Desde él se transportaban productos como el crudo y refinados de petróleo, además de materias primas como el mineral de hierro y el carbón. Sin embargo, la falta de diversificación, provocó graves consecuencias para la villa en la crisis industrial de 1975. La capital de Vizcaya se vio obligada a renacer de sus cenizas en todos los sentidos: dejó de ser una ciudad gris para convertirse en una urbe cosmopolita y de diseño.

En recuerdo a su pasado industrial, aún se mantienen algunos vestigios a lo largo y ancho de la ciudad. Entre ellos destacan el Puente Colgante, la grúa Carola, la chimenea del Parque-Etxebarria, la vidriera de la Estación de Abando Indalecio Prieto y el Museo de la Industria.

wwww.bilbao.eus

Chimenea del Parque-Etxebarria

Ubicado en el distrito de Begoña, en el solar de una antigua fundición de acero, se encuentra el Parque-Etxebarria, un gigantesco enclave dónde hacer deporte, pasear al perro o disfrutar de una hermosa panorámica de la ciudad, especialmente de la zona centro. Su interior conserva una chimenea original de ladrillo -de unos 25 metros de altura- como homenaje a la antigua fábrica.

cavallapazza/istock

Grúa Carola

Construida en 1967, la grúa Carola se ha convertido en todo un emblema de la villa bilbaína. Se utilizaba en la construcción de embarcaciones para los astilleros Euskalduna y es la única superviviente de las muchas que en otros tiempos poblaron los muelles de Bilbao. Cuenta la leyenda que la grúa Carola se llama así en honor a la mujer que llevaba el almuerzo todos los días a los trabajadores. Era tal la expectación que despertaba que cuando la veían pasar paraban la producción.

arcosa/iStock

Puente Colgante

Inaugurado en 1893 y ubicado entre las localidades de Getxo y Portugalete, el Puente Colgante es una joya arquitectónica de metal, de 61 metros de altura y 160 metros de longitud, que refleja el carácter industrial y marinero de Euskadi. Se construyó con el objetivo de unir las dos márgenes de la desembocadura del Nervión sin entorpecer la navegación. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2006 y se trata del primer puente colgante del mundo con una barquilla acondicionada para el transporte de vehículos y pasajeros.

fernandogarciaesteban/iStock

Vidriera de Abando

Uno de los imprescindibles en un viaje a Bilbao es la vidriera de la Estación de Abando Indalecio Prieto. Posee unas dimensiones de 251 metros cuadrados, con una anchura de 21,75 metros y una altura, en su parte más elevada, de 14,59 metros. La escenografía de los vidrios representa distintas escenas relacionadas con la sociedad vasca tradicional así como la industria, agricultura, deportes o lugares emblemáticos, como la Basílica de Begoña.

www.museoak.bizkaia.eus

Museo de la Industria

Rialia Museo de la Industria es un espacio de Portugalete que cuenta con una exposición permanente basada en el fondo histórico-artístico de Altos Hornos de Vizcaya y una sala temporal tanto de artistas de la comarca del hierro como de temática industrial, marinera, náutica… Las entradas del museo están disponibles desde dos euros y se adquieren in situ.