Impresiones de Nantes

Álvaro Arriba

André Breton, uno de los principales impulsores del surrealismo, escribió que Nantes era, junto a París, el único lugar de Francia donde tenía la impresión de que en cualquier momento podía ocurrir algo que valiera la pena. Hay quien atribuye esa sensación a su condición de ciudad portuaria, habituada a novedades y exotismos. Otros lo achacan a su pasado levantisco. Sea cual sea la razón, algo cierto debe de haber cuando tres de los más ilustres hijos de la ciudad del Loira son tipos tan inclasificables como Julio Verne, Jacques Demy y Julien Gracq (conviene puntualizar que, aunque este último pasó buena parte de su vida en Nantes, nació en la cercana localidad de Saint-Florent-le-Vieil; al César lo que es del César).