Henningsvaer, el campo de fútbol más remoto (y bello) del planeta

Ubicado en las Islas Lofoten, en Noruega, es uno de los campos de fútbol más peculiares y bellos del mundo. Lo recorremos...

Álvaro Martínez Fernández
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Foto: Subodh Agnihotri / ISTOCK
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En el pueblo de las Islas Lofoten, frente a las costas de Noruega, nos topamos con un lugar tan peculiar como bello. No es un gran yacimiento arqueológico, ni uno de los monumentos más famosos del planeta. Es un pequeño estadio considerado por muchos como el más hermoso del planeta.

Sus vistas al hermoso mar de Noruega y su cercanía con el Círculo Polar Ártico lo hacen el estadio más remoto de todo el planeta. Este estadio apenas tiene gradas y no tiene más espacio que el preciso de la cancha.

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El estadio está ubicado en un islote rocoso rodeado de impresionantes vistas: montañas espectaculares, picos irregulares, mar abierto y bahías protegidas. O lo que es lo mismo, un paraíso ante nuestros ojos.

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Su pueblo es Henningsvaer, un pequeño centro turístico en el que viven apenas 500 personas que se unen a la isla principal a través de un puente construido en 1983. El campo de fútbol, de hecho, se construyo nivelando el sólido lecho rocoso de la parte más al sur de la isla en un paisaje muy accidentando.

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El campo del estadio también está formado por grandes rejillas que evitan lo inevitable: que el balón acabe en las bellas, pero peligrosas, aguas que lo rodean. Pero ¡ojo!, porque estas mismas rejillas se utilizan para secar el bacalao de los pescadores de la zona, ya que les aporta el sol necesario para ello.

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Es, sin duda, uno de los estadios más espectaculares de todo el planeta. Eso sí… solo puede albergar equipos amateur, ya que no está preparado para tener un gran público y porque el tamaño está muy limitado por el islote en el que está situado. Es, precisamente por eso, por los que muchos dudan de si se le puede llamar estadio: aunque nadie podrá dudar de su belleza.