¿Qué se puede hacer en la ciudad más pequeña de España? Bienvenidos a Frías

Desde casas colgadas en el precipicio hasta un castillo y un puente medieval, es mucho lo que esconde la ciudad en sus escasos kilómetros

Beatriz Pérez
 | 
Foto: mmeee / ISTOCK

Al norte de la provincia de Burgos, a orillas del caudaloso Ebro y con apenas 29 kilómetros cuadrados se encuentra la ciudad de Frías, la más pequeña de España. Pero a pesar de su escasa extensión está ciudad de arquitectura medieval ofrece construcciones de tiempos pasados que te transportarán desde la época romana a la medieval, rincones mágicos que parecerán sacados de un cuento y vistas de infartos desde sus escarpados precipicios.

Sin duda el principal punto de interés de la ciudad es el castillo de Frías, una imponente fortificación ubicada en lo alto del peñasco de La Muela. El castillo fue construido en el siglo XII como una fortaleza defensiva y ofrece unas vistas impresionantes de la ciudad y del Valle de Tobalina.

mmeee / ISTOCK

La ciudad presenta un entramado de calles estrechas y pequeñas plazas, con casas de aspecto medieval construidas con madera y toba. Pero los edificios más característicos de Frías son sus casas colgadas. En la parte alta de la ciudad y con el poco espacio que les brinda La Muela, estas casas se construyeron en el mismísimo precipicio, fundiéndose con la roca.

kissenbo / ISTOCK

La Iglesia de San Vicente es otro de los enclaves imprescindibles de Frías. Esta parroquia de arquitectura románica se sitúa en el Barrio de la Muela, el más antiguo de la ciudad, también en el extremo del peñón. Aunque la iglesia data del siglo XIII, apenas quedan restos de esta construcción primitiva, pues tuvo que ser reconstruida en 1906 tras la caída de su torre. En el interior podemos encontrar retablos, altares y gran cantidad de esculturas y pinturas religiosas.

Salima Senyavskaya / ISTOCK

Si salimos de la parte alta de la ciudad, hacía el río Ebro, encontramos uno de los monumentos que más caracterizan a Frías. Se trata de un puente sobre el cual pasaba la calzada romana, lo que convirtió la ciudad en un enclave estratégico para el comercio de la zona en la época romana. El puente tuvo que ser reconstruido en varias ocasiones durante la Edad Media debido a las fuertes riadas.

Tramont_ana / ISTOCK