Duelo en el castillo de Harry Potter

En la pantalla se verá a un rudo Robin Hood tirando de arco en el bosque de Sherwood, asaltando con sus compinches el palacio de Nottingham y cabalgando por la playa. Tres paisajes verosímiles que Ridley Scott buscó en otro lado, frente un Sherwood protegido: en el parque natural de Farnham, del condado de Surrey, a 45 minutos de Londres, encontró los árboles centenarios; Freshwater West es una playa de más de un kilómetro al suroeste de Gales, donde Rusell Crowe combate desde su caballo blanco; y las escenas interiores y las de la ciudadela se han rodado en el castillo medieval de Alnwick, en el condado de Northumberland, al norte de Inglaterra. Construido en 1096, ha sido restaurado y remodelado varias veces. Está abierto al público todo el verano y es, tras el de Windsor, el mayor castillo habitado de Inglaterra. Las luchas de Robin con el sheriff de Nottingham no son las primeras escenas que se ruedan en este castillo. Ahí está el interior de Hogwarts, ahí se filmaron las clases de vuelo y de quidditch de Harry Potter. Junto al castillo se halla el jardín de Alnwick, donde está la cascada artificial más grande de Gran Bretaña o alguna de las casas-árbol más sorprendentes.

Por su parte, el White Swan Hotel es una posada de más de 300 años, con un ambiente de época para seguir desde ahí la huella de Robin Hood. Otro punto más a añadir a la larga lista de lugares relacionados con el héroe medieval que pudo nacer en Loxley, en el condado de Yorkshire, y acabar sus días En el convento de Kirklees, situado al sur de Yorkshire. Dice la leyenda que antes de expirar disparó con su arco a través de una ventana. Pidió ser enterrado donde cayera la flecha. Cerca del convento, una lápida señala el lugar en el que supuestamente cayó la flecha y descansa el héroe.