Destino: Vall de Núria

El valle de Núria, rodeado de grandes picos que rozan los tres mil metros de altura, es uno de los destinos turísticos más peculiares de Cataluña. Su medio natural, representativo de la alta montaña pirenaica, el carácter tradicional del santuario, lugar de culto y peregrinación desde el siglo XII , la posibilidad de practicar deportes de montaña y un enclave al que sólo puede accederse mediante un transporte singular, el tren cremallera, lo han convertido en uno de los centros turísticos más activos y apreciados de los Pirineos.

Núria se ha situado en el siglo XXI con una oferta de calidad que tiene como objetivo el desarrollo de un turismo equilibrado y sostenible. Así pues, no es de extrañar que, a pesar de la afluencia de visitantes, Núria mantenga siempre la tranquilidad y la calma que han caracterizado el valle y que su amplia oferta de servicios concuerde con la paz que exudan los grandes picos y con el respeto más riguroso por el medio ambiente.

Uno de los hechos más destacables que han sucedido en los últimos años en el valle de Núria ha sido la consolidación de la oferta de actividades y servicios, que se concreta en las posibilidades de alojamiento en el hotel, en los apartamentos y en el albergue del Pic de l''Àliga; en las múltiples actividades de ocio que pueden realizarse: desde practicar el tiro con arco hasta navegar en barca o montar a caballo, jugar a minigolf o realizar largos paseos e incluso las ascensiones a los picos. Se trata de actividades complementadas por el abanico de información que se ofrece al visitante a través de exposiciones sobre naturaleza, historia y el medio natural; proyecciones en el auditorio y, también, la posibilidad de ver una parte de la obra pictórica de Josep Coll i Bardolet o visitar la biblioteca-cartoteca.

Pero la oferta no acaba ahí. El visitante puede subir al telecabina de la Coma el Clot y, para reponer fuerzas, escoger entre la oferta gastronómica de Núria, con sugerencias que van desde la comida clásica y de montaña hasta el almuerzo informal. La tradición y la modernidad conviven en Núria de forma armónica. El respeto por el pasado concuerda con una acción de futuro que pasa por el mantenimiento de un turismo de calidad. Si el modelo basado en la cultura y el respeto por el medio ambiente es una alternativa a las opciones más masificadas, en el caso de Núria ese reto ya se ha afrontado.

Buena oferta montañera
El montañismo siempre ha tenido una fuerte presencia en Núria. Desde el santuario puede accederse a un buen número de picos, algunos de los cuales rozan los tres mil metros: Puigmal, Segre, Finestrelles, Eina, Noufonts, Noucreus, Fossa del Gegant, Torreneules o, ya fuera del valle, el pico del Infern y Bastiments. Recorrer el camino viejo que accede a Núria desde Queralbs es un itinerario que hacen centenares de montañeros y caminantes durante todo el año. El senderismo y la escalada (especialmente a las rocas de Totlomon) completan la oferta montañera.