De moda en Zurich

El distrito que a finales del XIX inició la revolución industrial de Zurich es hoy el barrio de moda. Una zona de espacios abiertos cuyos comercios, ubicados en antiguas naves industriales, destilan vanguardia e imaginación.

Luis Uribarri

Situado a diez minutos en tranvía desde el centro de la ciudad, en un área triangular delimitada por el río Limmat, las vías del ferrocarril y el puente de Europa, el distrito de Zurich West lideró la producción industrial de esta ciudad suiza desde 1890 hasta 1980. A partir de esta década, las fábricas que producían acero y hierro para la industria metalúrgica y naviera, además de jabones o cerveza, comenzaron a cerrar su actividad dejando tras de sí enormes naves industriales vacías. Las chimeneas cesaron de emitir humo y polución y el barrio corría camino de convertirse en un inmenso solar abandonado.

Entonces llegó la hora de empresarios, jóvenes diseñadores y arquitectos de vanguardia que convirtieron las viejas naves en centros de ocio multifuncionales llenos de tiendas, restaurantes, cines, clubes de jazz, discotecas, bares, galerías de arte... A su alrededor, oficinas y estudios de diseño y de tecnología. Ahora es el barrio de moda, con los fines de semana llenos de gente que acude a los restaurantes, bares y discotecas situados en las plantas altas de las naves.

Es un barrio de estética singular, no hay zonas verdes y ajardinadas sino grandes espacios interiores y exteriores llenos de propuestas originales. La apertura en el año 2000 del Schiffbau como un centro de teatro experimental marcó el despegue de la zona. Esta antigua fundición de acero fue la más grande de Suiza y se han invertido 80 millones de euros para convertirla en un moderno centro con restaurantes, teatro, locales de jazz y bares.

La tienda más singular del barrio es Freitag , 17 contenedores de carga oxidados y apilados que contienen 1.600 bolsos y accesorios diseñados con material reciclado. Marca creada por los hermanos Freitag, sus coloridos bolsos se venden en más de 300 franquicias repartidas por el mundo. El más barato cuesta unos 100 euros y sus propietarias los exhiben con orgullo.

En la visita por Zurich West no debe faltar el Puls 5 , otra nave llena de tiendas que sorprende por las grandes exposiciones que programa en su espacio central. Para comer, ojo y suerte para encontrar Rosso , un almacén abandonado por fuera y restaurante italiano por dentro. Los amantes del arte tienen una parada obligada en la Lowenbrau Zurich , antigua destilería de cerveza que alberga dos museos de arte contemporáneo y cinco galerías. El shopping más original se encuentra en tiendas como The Gloss , con ropa de temporada de varias marcas, bolsos Freitag incluidos; Ida Gut , famosa diseñadora suiza; Beige , marca cien por cien de Zurich, o la más sexy Lyn Lingerie . Y para tomar una cerveza o un refresco con buenas vistas, el bar Hard One , en lo alto de otra gran nave reconvertida en must del diseño.

El rascacielos más alto de Suiza
El barrio de Zurich West pronto albergará el que promete ser uno de los iconos de la ciudad, con su imagen impresa protagonizando folletos turísticos y revistas. Para finales del mes de abril del 2011 está prevista la terminación de la Primetower, el rascacielos más alto de Suiza, que en sus 126 metros de altura albergará oficinas, pisos, tiendas y restaurantes, además de un exclusivo mirador sobre la ciudad. Más información en www.zuerich.com