Las cinco librerías más bonitas del mundo (en las que leer... y deleitarse la vista)

Recorremos el planeta a través del aroma de los libros

Noelia Ferreiro
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Foto: Deensel

Que este recién inaugurado 2021 sea un año de viajes maravillosos. Pero que también lo sea de lecturas apasionantes. Recorremos el mundo a través de algunas de las librerías más bonitas, en las que encontrar sueños, historias y aventuras escondidas entre millones de páginas.

Ateneo Grand Splendid (Buenos Aires)

La ciudad que ha alimentado e inspirado el talento literario como ninguna, se jacta de atesorar una de las librerías más hermosas del mundo en el popular barrio de La Recoleta. Aquí, en lo que fuera un teatro fundado en 1919 para que el mismo Carlos Gardel entonaba sus lamentos tangueros, hoy duermen miles de libros. Y lo hacen sobre los antiguos palcos decorados en rojos y dorados y bajo una cúpula descomunal pintada por el italiano Nazareno Orlandi. No falta la cafetería, instalada en el propio escenario y a la espalda del telón. El Ateneo Grand Splendid, que ha cumplido 20 años el pasado 4 de diciembre, es un símbolo de la cultura porteña, un reducto de nostalgia y belleza en la capital argentina.

Deensel

Avenida Santa Fe 1860, Capital Federal. Buenos Aires

Lello e Irmão (Oporto)

Un clásico entre los clásicos es esta librería de la segunda ciudad portuguesa, famosa desde siempre por su fachada neogótica y su interior de madera labrada presidido por una escalera tortuosa. Desde hace décadas también lo es por su vinculación con la saga de Harry Potter (se cree que la escritora J.K. Rowling se inspiró en ella para ciertos pasajes), circunstancia que ha desbordado sus visitas. Más allá de este hecho, lo cierto es que entrar en ella es sumergirse en un escenario mágico que propicia un viaje en el tiempo.  

Alegna13

El efecto de la vidriera que proyecta la luz natural sobre los miles de ejemplares que escalan desde el suelo hasta el techo en rústicas estanterías la convierte, más que en un paraíso para los bibliófilos, en una aventura fantástica en la que permanecer durante horas.

Rua das Carmelitas, 144. Oporto

Acqua Alta (Venecia)

Esta librería que lleva el nombre del fenómeno que se produce cuando las lluvias inundan las calles y plazas de Venecia está, efectivamente, sobre el agua, lo cual le concede una belleza innegable. Pero hay más. Acqua Alta es un lugar marcado por la pátina del tiempo, una reliquia del saber literario para aquellos que encuentran arte en el almcenamiento anárquico, en los estantes recubiertos de polvo, en los vendedores eruditos que siempre saben de lo que hablan. Un rincón entrañable en el que también podemos encontrar una góndola, una bañera y un gato que ronronea entre miles de libros difíciles de hallar en otra parte.

Cristina Gottardi

Calle Lunga Santa Maria Formosa, 5176b. Venecia 

Cafebrería El Péndulo (Ciudad de México)

La magia de los libros y el frescor de la vegetación. El placer de la lectura y el reconfortante sabor de un café. Así es esta cafetería-librería de la capital mexicana, donde cada gesto resulta inspirador. Fundada en 1993 (y multiplicada hasta en seis locales por toda la ciudad), El Péndulo trasciende su condición original para erigirse en un centro cultural que acoge todo tipo de eventos: conciertos, exposiciones, presentaciones de libros, cursos literarios... También se puede picar algo a cualquier hora (no hay que perderse el pollo presocrático) y, por supuesto, adquirir una obra maestra, especialmente las dedicadas a la literatura, el arte y las humanidades, que son la especialidad de la casa.

Nan Palmero

Alejandro Dumas 81, Polanco. Ciudad de México

Shakespeare & Co (París)

Imposible no incluir en la lista a esta deliciosa librería independiente, emplazada en el distrito quinto de París. Este rincón dominado por la madera y especializado en literatura anglosajona ha visto desfilar por sus pasillos a autores como F. Scott Fitzgerald, Ernest Hemingway o James Joyce. Aquí uno puede pasarse el día entero enfrascado en la lectura de un libro, para lo que hay mullidos sillones de cuero en los que hundirse sin remordimientos. También hay escaleras para alcanzar los ejemplares más altos y hasta un viejo piano de cola para darle al instinto musical. Y todo en un ambiente fantástico que ha sido retratado por el cine: seguramente la recuerdes en alguna escena de la película Midnight in Paris, de Woody Allen.

Lake Lou

37 Rue de la Bûcherie, 75005 París, Francia