Camino Real relanza su marca y remodela Polanco y Guadalajara

El grupo mexicano Camino Real ha ampliado su catálogo con tres nuevas incorporaciones. Además, invertirá 20 millones de euros en reformar dos hoteles de peculiar arquitectura: Polanco México y Guadalajara Tradicional.

Rafael de Rojas

Doce obras maestras de la pintura colonial cuelgan en el vestíbulo y en el restaurante principal del hotel Camino Real de Oaxaca. Uno de esos cuadros inspiró al escritor Italo Calvino su magnífico relato Bajo el sol jaguar. El hotel, emblema de la cadena del mismo nombre, fue el segundo convento establecido en México por las monjas dominicas. Durante tres siglos, sus pasillos sólo fueron recorridos por los delicados pies de las religiosas. Luego, tras la reforma del año 1862, el edificio fue utilizado como sede del ayuntamiento, cárcel y escuela. Y, finalmente, hotel. El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) supervisó la restauración del inmueble y de las pinturas que adornaban los antiguos muros. Los pisos fueron también reordenados según la estructura del antiguo convento. Hoy, en el establecimiento hotelero, no hay dos cuartos exactamente iguales, pero todos son excepcionales.

El Hotel Camino Real de Oaxaca es una de las máximas señas de identidad de la cadena Camino Real. Propiedad del grupo empresarial mexicano Los Ángeles, desde el año 2000 la cadena no ha dejado de crecer. El pasado año 2009 la marca añadió tres nuevos hoteles: Ixtapán de la Sal, en el estado de México; Pachuca, en Hidalgo, y Camino Real Puebla Angelópolis, en la ciudad de Puebla.

Este año la cadena Camino Real va a invertir 20 millones de euros en la remodelación de dos grandes hoteles. El primero de ellos, Polanco México, un hotel-museo con 33.000 metros cuadrados de jardín, es alojamiento habitual de reyes y presidentes a su paso por el Distrito Federal. Con aire de resort tropical, pero a pocos minutos del centro, a lo largo de este año añadirá dos nuevos restaurantes a los nueve comedores con los que ya cuenta. El segundo de los grandes proyectos de Camino Real para el 2010 es la remodelación del hotel Guadalajara Tradicional, un complejo horizontal, arquitectónicamente único en su género y rodeado de más de tres hectáreas de frondosas zonas verdes.