7 pueblos (casi) despoblados para festejar el Día Internacional de las Mujeres Rurales

Hace 10 años que la Asamblea General de las Naciones Unidas fijo el 15 de octubre, como el Día Mundial de la Mujer Rural. Nos sumamos al homenaje a las mujeres rurales, por su primordial labor en el medio agrario, y recorremos 7 pueblos con el denominador común, (y el encanto), de ser los menos poblados de nuestra geografía.

Irene González
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Foto: Vitaly Timkiv

Las mujeres rurales representan más de un tercio de la población mundial, y son las encargadas de labrar la tierra, cultivar huertos, cuidar del ganado, y plantar las semillas que alimentan naciones enteras. Desde el principio de los tiempos, han desarrollado un gran papel en la agricultura, en la ganadería, y en el emprendimiento rural. Por ello, buscamos las villas y pueblos con menos habitantes de nuestra geografía, aquellas que están cuajadas de historias personales, y del encanto de tiempos pasados. El camino por estos municipios, hoy casi solitarios, son una propuesta para disfrutar de una escapada diferente y original, donde descansar frente a una chimenea otoñal, hacer senderismo, o valorar la vida intensa de las mujeres y hombres que en ellos vivieron. Recorremos algunas de las localidades con menos habitantes de nuestro país, donde antaño las mujeres rurales desempeñaron un papel fundamental.

Una mujer pastoreando una vaca. | Vladimir Smirnov

Illán de Vacas se podría considerar un pueblo fantasma, si no fuera por algún agricultor que labora en las fincas cercanas, en temporada de cereal, o de recogida de la aceituna. A la desconocida Comarca de Cuencas Mineras pertenece Salcedillo. Esta comarca turolense, labrada a base de pico en busca de carbón, posee un gran patrimonio geológico, con 20 puntos de Interés Geológico, e interesantes yacimientos paleontológicos. Salcedillo es la población con menos habitantes de un área de increíble naturaleza. Su río Guadalope, uno de los afluentes más importantes del Ebro y el más largo de Teruel, propone rutas por escarpadas montañas y abrigos rupestres. Jaramillo Quemado se encuentra enclavado en una zona rica en recursos cinegéticos, forestales y micológicos. A pesar de sus escasos habitantes, vivió tiempos mejores como señalan sus casas blasonadas. En tiempos tuvo varios hornos comunales, un potro con su fragua, un molino a orillas del Salcedal, y en la plaza, el imponente el rollo jurisdiccional confirma que en tiempos tuvo un juez. Aunque Valdemadera no llega a la docena de habitantes censados, es el lugar ideal para oxigenarse, caminar, o descansar.

 

Y por el caserío de Balconchán, que se articula en torno a dos calles que se entrecruzan, transita el mítico del Camino del Cid. La cima de su puerto, al que se llega por una tortuosa carretera, ofrece espectaculares vistas de los agrestes relieves paleozoicos de la sierra de Santa Cruz. A unos 40 kilómetros de Logroño esta el bello Hornillos de Cameros, que con apenas 25 habitantes, ofrece un mágico entorno natural. Además, muy cerca, está el yacimiento de La Pellejera, donde se han encontrado el mayor rastro de huellas de dinosaurio de La Rioja. La burgalesa Frías, aunque no es un pueblo, merece la pena por ser la ciudad más pequeña de España. Sus iglesias, su lavadero medieval, sus conventos, y sus calles y rincones del medievo, resultan insuperables. Esta pequeña localidad rezuma tanta belleza, que la portada de la primitiva iglesia románica de San Vicente, se exhibe en el Museo de los Claustros, de Nueva York. En el Día Internacional de las Mujeres Rurales, nos escapamos a los pueblos más pequeños de nuestra geografía, donde a buen seguro, tanto antaño y ahora, la mujer rural es protagonista.

1. Illán de Vacas, Toledo

Según el Instituto Nacional de Estadística, la toledana Illán de Vacas, es el pueblo más pequeño de nuestra geografía, con tan solo 6 habitantes registrados en 2017. Además es el municipio en el que más tiempo lleva repitiendo alcalde, quizá por aquello de la escasa competencia. Con apenas tres calles y una iglesia, está bien cuidado a pesar del paso del tiempo y de los escasos vecinos.

Vista panorámica de Toledo, España. | Tim Graham / GETTY

2. Salcedillo, Teruel

Salcedillo se ubica en la comarca de las Cuencas Mineras de Teruel. Desde siempre ha sido una villa con pocos habitantes, ya que en el censo de 1 900 solo constaban 155 vecinos. Hoy no llega a la docena las personas que viven a casi 1 200 de altitud, así que es el paraíso para los que huyen de la masificación. Posee un diminuto casco urbano donde se alza la Iglesia de San Miguel Arcángel, del XVIII, y unas vistas excepcionales. La ruta de la Cascada de las Palomas, y de la Hoz del Pajazo, suponen una atractiva propuesta en sus inmediaciones.

Casas de piedra tradicionales en Salcedillo, Teruel, España. | Raquel Maria Carbonell Pagola / GETTY

3. Jaramillo Quemado, Burgos

En plena Tierra de Lara, y en la falda de la Sierra de la Demanda, Jaramillo  Quemado también luce el título de ser un municipio con escasos habitantes, donde los empadronados no llegan a 10. Fue tierra de insignes hidalgos, como exhiben los blasones que lucen algunas de sus casas, o infraestructuras como el molino, la fragua, los hornos comunales, y la la iglesia de San Martín de Tours, de estilo románico.

Puesta del sol en Jaramillo Quemado, Burgos, España. | Navia / GETTY

4. Valdemadera, La Rioja

Valdemadera está en una zona montañosa de la comarca de Cervera del Río Alhama, entre barrancos y campos de cereales. Aunque no llega a 10 habitantes, este pequeño pueblo riojano es una delicia donde perderse. En sus alrededores se pueden realizar interesantes rutas de senderismo sin aglomeraciones. Y en el propio Valdemadera, disfrutar de su arquitectura de piedra, jugar al frontón, o visitar la iglesia de La Concepción, o la Ermita de San Pelayo.

5. Balconchán, Zaragoza

En la comarca del Campo de Daroca, a los pies del cerro de San Quílez,  y a casi 800 metros sobre el nivel del mar, se alza Balconchán. Con apenas 15 habitantes, el lugar posee un gran encanto por su fuente de agua muy preciada,  su iglesia de la Virgen del Rosario, y su propio entorno natural. Además de su ermita de la Virgen de Santa Bárbara, que en un cerro cercano a Balconchán, custodia pinturas murales del XV. Por sus tierras, de complicada orografía, pasa el Camino del Cid.

6. Hornillos de Cameros, La Rioja

Entre la sierra de Cameros Viejo, y el valle del río Vadillos, Hornillos desprende aires serranos por los cuatro costados. Sus casas de piedra tosca, su Iglesia de San Félix, del XV, sus ermitas y su entorno, hacen de este pequeño municipio de apenas 25 habitantes, el lugar perfecto de para una escapada. Alrededor de Hornillos se pueden visitar nueve yacimientos con más de 850 huellas de dinosaurio fosilizadas, de hace 100 millones de años.

La Rioja, España. | Navia / GETTY

7. Frías, Burgos

Aunque no es un pueblo, con cerca de 300 habitantes, Frías es la ciudad más pequeña y una de las más bonitas, de toda nuestra geografía. Frías, que se alza sobre un peñasco, es Conjunto Histórico Artístico con todos los honores. Su exclusivo Puente Medieval, su increíble castillo del X, sus casas colgadas, su recinto amurallado, sus puertas de Medina, del Postigo y de la Cadena, hacen obligatorio recorrer esta bellísima localidad.

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