48 horas en Brihuega, el jardín de la Alcarria española

Pasamos un fin de semana de desconexión en uno de los pueblecitos con más encanto del territorio nacional, Brihuega, cuna de la Alcarria española.

Macarena Escrivá
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Foto: JJFarquitectos / ISTOCK

Nos encanta coger un avión e irnos al punto más remoto del planeta, deleitarnos con paisajes exóticos, con playas de ensueño y cocinas del mundo. También nos fascina, del mismo modo, conocer a fondo nuestro país, porque, a veces, el paraíso no está tan lejos. Y eso es lo que nos ha pasado con esta escapada, que a tan solo una hora de Madrid, hemos encontrado un lugar donde reina la paz, la naturaleza y el relax. 

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Hablamos de Brihuega, una delicia cercana, conocida como el jardín de la Alcarria española. Y es que ya en 1948, el literato Camilo José Zela, publicó su 'Viaje a la Alcarria', un periplo por tierras alcarreñas que todavía hoy se utiliza como una perfecta guía de viajes y que describe este territorio como un paraíso cercano y entrañable, en el que todo y nada puede pasar y que es la esencia de “un hermoso país al que a la gente no le da la gana ir”, como decía el propio escritor. 

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Y es que tenemos ese afán de irnos siempre lo más lejos posible, pero para apreciar lo de fuera, primero hay que conocer lo de dentro y dar una oportunidad a lo que se conoce como la 'España vacía'. Llenémosla y descubramos sus tesoros.

Elena Solinís

Como decíamos, Brihuega se encuentra a apenas una hora en coche desde Madrid. Si te pasas por allí en el mes de julio, no sabrás si estás en plena Provenza o en un paisaje patrio, porque por todos es conocido que en esta localidad, se encuentran unos espectaculares campos de lavanda que nada tienen que envidiar a los del país vecino y que durante el verano alcanza su plenitud de floración.

Elena Solinís

Tanto es así, que cada julio se organiza el ya aclamado 'Festival de la lavanda'. Lo que comenzara como una fiesta entre amigos, ya va por su octava edición y congrega a multitud de participantes. Para este 2019, durante los días 19 y 20 de julio, centenares de asistentes vestidos de riguroso blanco, se deleitarán ante tal despliegue de naturaleza con las actuaciones de Luz Casal y el grupo de flamenco-fusión Ketama, que vuelve a los escenarios tras más de una década de ausencia.

El festival se completará con gastronomía en forma de foodtrucks y una cena de gala servida por el tres estrellas Michelin Dani García. Las entradas ya están a la venta y puedes conseguirlas aquí ¡No esperes porque vuelan!

Elena Solinís

Además de este hito veraniego, Brihuega merece una visita en cualquier época del año. ¿Las razones? No le faltan. Y es que este pequeño municipio acoge entre sus límites excusas perfectas para una escapada esta primavera. Empezando por su castillo de la Piedra Bermeja que se conserva perfecto para su visita y siguiendo por las murallas que una vez rodearon toda la ciudad y que hoy conservan casi dos kilómetros de longitud para el deleite de autóctonos y visitantes. Desde el castillo se accede al cementerio, con una belleza sin igual y testigo de la historia del pueblo. 

Elena Solinís

Recorriendo el pueblo a pie, nos encontraremos con la iglesia de Santa María de la Peña, de principios del siglo XIII, que presenta entre sus muros transiciones del Románico al Gótico o la de San Felipe, que también supone un buen ejemplo de este cambio de estilos en territorio español.

Elena Solinís

También merece una visita La Real Fábrica de Paños, fundada por Fernando VI en 1750, que supone una joya para admirar un complejo industrial del siglo XVIII. Pasear por sus jardines de estilo versallescos es toda una delicia... Al igual que el pintoresco museo de miniaturas del Profesor Max, oriundo de Brihuega y conocido allí como Juan Elegido Millán, que fue un célebre viajero experto en hipnotismo y sugestión, pero que también de estos viajes fue recopilando una extensa colección de miniaturas, que hoy alcanza la friolera de más de 65.000 piezas que pueden visitarse allí, convirtiéndose en una de las mayores y mejores colecciones de todo el mundo. 

Elena Solinís

Después del turismo correspondiente, ha llegado la hora de reponer fuerzas en uno de los restaurantes más aclamados de Brihuega, el asador el Tolmo. Allí podrás degustar platos típicos de la zona como unos huevos revolcados con patatas confitadas y lomo de olla, lingotes de berenjena crujiente, queso de oveja y miel de la alcarria, cochinillo o cabrito asado o bacalao guisado a la alcarreña. 

Elena Solinís

Deja sitio para el postre -o merienda- porque vamos a visitar ahora uno de los locales con más encanto de todo Brihuega. Hablamos de La Celestina Café & Boutique. Se trata de un espacio con encanto en plena Plaza de San Felipe, en el que sirven deliciosos cafés de diferentes procedencias y tueste natural, infusiones especiales y tartas para el recuerdo. Las llaman las 'tartas de mami' y se han convertido en el mayor reclamo de este coqueto espacio. Se trata de tartas clásicas pero versionadas, lo que hace que sean de las mejores que hemos probado. Red velvet, violeta cake, tarta de cerveza... y una de las mejores carrot cakes que hemos tomado en la vida. 

Elena Solinís

Ha llegado el momento de un merecido descanso y para ello Brihuega cuenta con el lugar perfecto. Se llama Niwa Hotel & Spa y es un hotel dedicado íntegramente al relax y el bienestar. Traspasar sus puertas hará que entres en un espacio de desconexión para centrarte en lo más importante, en ti mismo. 

Elena Solinís

Este hotel boutique cuenta con habitaciones en las que te reciben con fruta fresca y bombones, un desayuno buffet envidiable y lo más importante, un spa perfecto para mimarte y dedicarte un tiempo. Desde disfrutar de su zona de aguas con piscina vitalidad climatizada, zona de chorros y pileta tonificante a 10 grados, además de su ducha escocesa, sauna finlandesa y baño turco.

Elena Solinís

A todo esto hay que sumar una interesantísima carta de tratamientos y masajes, perfectos para equilibrar cuerpo y mente y realizados por especialistas venidas directamente desde Asia. ¿Nuestros favoritos? El masaje filipino Hilot, que nutre el cuerpo con aceite de coco virgen y envolturas de hoja de plátano y el masaje de pindas aromáticas, que se realiza con saquitos de hierbas aromáticas de brihuega (lavandín) calentados al vapor, que favorecen la relajación profunda de la musculatura. 

Elena Solinís

Si por la noche estás tan cansado -o relajado- que lo único que te apetece es acurrucarte en el salón de la chimenea o en tu habitación, disponen de servicio de cenas con deliciosas ensaladas, bocadillos y sánwiches. ¿Necesitas más razones para escaparte a Brihuega?