¿A qué suena la Vía Láctea? La NASA nos lo muestra por primera vez

La NASA nos revela, a través de un nuevo proyecto que pretende ampliar el aprendizaje del espacio y a través de diferentes telescopios cómo suena la Vía Láctea. Y si... el sonido la verdad que es impresionante.

Álvaro Martínez Fernández
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Foto: Freder / ISTOCK

El centro de nuestra Galaxia, la Vía Láctea, es demasiado grande para que podamos llegar a visitarlo en algún momento de nuestra existencia. Pero hay algo que siempre podemos hacer: explorarlo.

Para ello, los telescopios nos dan la oportunidad de ver cómo se ve el Centro Galáctico a través de diferentes tipos de luz, como pueden ser luz infrarroja, rayos X, o la imagen óptica tal cual la percibimos.

Inga-Av / ISTOCK

De esta forma, al traducir los datos inherentemente digitales (en forma de unos y ceros) capturados por los telescopios en el espacio los astrónomos crean representaciones visuales que de otra manera serían totalmente invisibles para todos nosotros.

Sonificación: otra manera de entender el espacio 

Pero… ¿Qué pasa si experimentamos con otros sentidos como el oído? Para ello existe la sonificación, y es lo que acaban de hacer. La sonificación es el proceso que traduce los datos en sonido, y es lo que ha conseguido que podamos escuchar, por primera vez, como ‘suena’ la Vía Láctea.

La traducción de nuestra Vía Láctea al sonido comienza en el lado izquierdo de la imagen y se va moviendo hacia la derecha, y los sonidos que van sonando representan la posición y el brillo de las fuentes.

La luz de los objetos ubicados en la parte superior de la imagen se escucharán como tonos más altos mientras que la intensidad de la luz controla el volumen. De esta forma, las estrellas y las fuentes compactas se convierten en notas individuales, mientras que las nubes de gas y de polvo se convertirán en un dron en evolución.

Se pueden escuchar los datos de esta región, de aproximadamente 400 años luz de diámetro, ya sea como ‘solos’ a través del Observatorio de rayos X Chandra de la NASA, el telescopio espacial Hubble y el Telescopio espacial Spitzer. O juntos, como un conjunto en el que cada telescopio toca un instrumento diferente.

La imagen del Hubble describirá las regiones energéticas donde nacen las estrellas, mientras que la imagen infrarroja de Spitzer mostrará las nubes brillantes de polvo que contienen estructuras complejas. Por otro lado, los Rayos X de Chandra revelarán el gas calentado a millones de grados por explosiones estelares, y todo como es obvio a través del sonido.

Y es que a través de la música se consigue una manera más efectiva y eficiente para que todos los estudiantes de todas las edades puedan comprender un poco más la maravillosa ciencia y magia de la Vía Láctea, que a día de hoy sigue sorprendiendo a expertos y a usuarios a partes iguales.