Land Rover Discovery 3 TD V6

A veces recurrimos a tópicos para acertar con lo que se quiere contar. Un recorrido en 4x4 por el norte de Argentina a 5.000 metros de altitud redescubre la capacidad y fortaleza del Land Rover Discovery y hace de esta aventura casi "un paseo por las nubes".

Motor Zeta

Un 5.000 no se hace todos los días, y en un todoterreno muy pocas veces. Coronar el pico Abra del Acay, a 4.895 metros de altitud, es un reto, pero no llegar hasta los 5000 es una imprudencia porque, si lo haces, ya puedes decir: "Mi primer cinco mil". Nos encontramos en el norte de Argentina, en la región de Salta, limítrofe con Chile y muy cerca de Bolivia, una zona extrema donde la vista se pierde entre los inmensos valles y se recupera cuando aparece la montaña. La zona es una enciclopedia geográfi ca: sabana, puna salitrosa, desiertos, oasis, montañas selváticas, mesetas, ríos que no desaguan en el mar, lagos y lagunas... todo a partir de los 3.500 metros, donde se enrarece el aire, el clima es frío y donde casi nunca llueve... Salta, la capital de la región, fue fundada en 1582 y conserva retazos de su pasado arquitectónico colonial. El recorrido por la zona en el Discovery 3 es redescubrir la efi cacia de esta máquina en los terrenos más extremos. De Salta vamos a Cafayate. Ubicada en el centro de los valles calchaquíes y a 187 kilómetros de la capital, es la región vitivinícola por excelencia; los jesuitas cultivaron los primeros viñedos en el siglo XVII y la cepa, claro está, de la Rioja española. Vinos de nivel internacional como el torrontés, un varietal único en el mundo. Imprescindible visitar sus bodegas. A 20 kilómetros de Cafayate se encuentran las ruinas de Quilmes, en la ciudad del mismo nombre, asentamiento indígena que resistió cien años los envites españoles, y es que se trataba de una enorme ciudadela encerrada en la falda de un cerro. En 1664 los indios quilmes fueron derrotados y condenados a viajar a Buenos Aires; muy pocos sobrevivieron. Seguimos en busca del tren de las nubes haciendo un tramo de la famosa ruta 40, que con sus 5.000 km atraviesa Argentina de Norte a Sur. Sus raíles rompen el silencio de la puna a través de intrincados puentes, túneles, rulos y viaductos como el de La Polvorilla, el tramo más esperado porque es cuando el tren parece rascar el cielo ya que a veces aparecen las nubes por debajo de tamaña obra de ingeniería. Su punto más alto es el viaducto de La Bomba, a 4.000 metros sobre el nivel del mar. Parada obligada en la estación de San Antonio de los Cobres, capital del departamento de los Andes, pueblo minero de casas bajas, antesala de vastos y desolados paisajes que nos adentran en la cordillera andina. El tren ahora está sin servicio porque se están adecuando vías y maquinaria. La opción de hacer parte del recorrido en un todoterreno hace de este paseo por las nubes una experiencia inolvidable.
La última generación del Discovery equipa más lujo y refi namiento en su interior. Tambien ha ganado en seguridad de marcha y en dinamismo. Entre otros inventos incluye el sistema Terrain Response, que mediante un botón y según el terreno por donde se circule el conductor puede seleccionarlo. El coche se adapta a él.