¿Por qué estas fábricas son Patrimonio de la Humanidad?

Acercarse al pasado para mirar al futuro. Es lo que ofrecen estas fábricas, que son patrimonio industrial del mundo y que hoy se pueden visitar turísticamente

María Escribano
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Foto: clubfoto / ISTOCK

Estas fábricas dispersas alrededor de todo el globo supusieron un hito en su día, bien por su revolucionaria forma de organizar el trabajo, bien por lo innovador de sus edificios o bien por haber cambiado el rumbo de la historia. Sitios donde se han puesto tornillos, se ha refrigerado carne o se ha hilado algodón forman parte también de la Lista de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco junto a, por ejemplo, la catedral de Colonia o las pirámides de Giza. 

Vista posterior de la Fagus Factory.  | Hans P. Szyszka

Hay fábricas, como la Fagus Factory en Alfeld, Alemania, que sentaron las bases en cuanto al tipo de edificaciones en las que se trabajaría a partir del siglo XX. Su historia es curiosa. En 1911, el empresario Carl Benscheidt fundó la Fagus Factory, donde creaba hormas de zapato basándose en los últimos descubrimientos en investigación ortopédica. Carl le encargó el diseño del edificio a un entonces desconocido Walter Gropius, el hombre llamado a revolucionar el mundo de la arquitectura y el diseño desde la Escuela de la Bauhaus.

Centro de visitantes de la Unesco en la Fagus Factory.  | Andreas Bormann

Por supuesto, el edificio diseñado por Gropius se convirtió en el primer edificio de arquitectura industrial moderna y está en la Lista de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 2011. Hay visitas guiadas por la fábrica Fagus para conocer su historia (incluido un centro de visitantes de la Unesco), al igual que en muchas de las siguientes fábricas que también son patrimonio mundial. 

1. Fábricas del valle de Derwent, en Reino Unido. 

Que la gente vaya vestida hoy con prendas de algodón y que la Revolución Industrial (y su producción a escala masiva) tuviera lugar es, en parte, culpa de Richard Arkwright. Este empresario inglés fue quien patentó una nueva máquina para hilar algodón mediante la fuerza del agua a finales del siglo XVIII e instauró la primera factoría de algodón hidráulica del mundo en Cromford, Derbyshire.

Cromford.  | clubfoto / ISTOCK

El desarrollo de esta industria textil en la zona hizo que varias fábricas se instauraran en el valle del río Derwent, cuya agua era empleada para mover los molinos textiles, con el mismo fin. Fueron el origen de la industria textil moderna y desde 2001 fueron protegidas por la Unesco. Junto a las fábricas se instalaron viviendas obreras para los trabajadores. Los cuatro asentamientos industriales principales de Cromford, Belper, Milford y Darley Abbey sirvieron de modelo para las fábricas de todo el mundo desde ese momento.

2. Fábricas de papel y cartón Verla Groundwood and Board Mill, en Finlandia.

En vez de algodón, papel y cartón es lo que hacían en estas fábricas de Finlandia, también protegidas por la Unesco. Situadas al sudeste del valle del río Kymi, quedan en pie el edificio del molino-aserradero y las casas de los trabajadores, de finales del siglo XIX y principios del XX. La zona está rodeada de bosques, de donde se obtenía la madera, que luego se molía para sacar la pulpa de celulosa. La producción terminó en 1964 y en 1972, la fábrica se convirtió en museo.

Verla.  | KRISTA KELTANEN/Verla Mill Museum

3. Fábrica Fagus, en Alfeld, Alemania

Que sea el primer trabajo del fundador de la Bauhaus, Walter Gropius, ya la hace merecedora de estar en la lista de Patrimonio de la Unesco. La fábrica Fagus se construyó en 1911 y fue un encargo a Gropius y también a Adolf Meyer del empresario Carl Benscheidt, que quería un edificio lo más moderno y rupturista posible para fabricar hormas de zapatos. Y lo fue.

Fábrica Fagus. | Hans P. Szyszka

Se trató del primer edificio en considerar la importancia de la luz, el aire y la claridad en su arquitectura y en hacer uso del vidrio y el acero para crear grandes ventanales. El nombre de la fábrica está tomado del latín, de fagus sylvatica, que significa madera de haya, la materia prima tradicional para la producción de hormas de zapatos. En este caso, los 10 edificios que constituyen la fábrica Fagus se han conservado en su totalidad y no se han añadido ni demolido edificios.

4. Fábrica siderúrgica de Völklingen, en Alemania.

También en Alemania se encuentra esta fábrica protegida por la Unesco, concretamente en Völklingen, en el estado de Sarre, muy cerca de la frontera con Francia. Se trata de la única fábrica de producción de arrabio (producto obtenido de la primera fusión del hierro en los altos hornos) de finales del XIX en Europa que ha sobrevivido. En esta fábrica se crearon además varias innovaciones tecnológicas en la producción de arrabio que ahora son de uso universal.

Siderúrgica de Völklingen. | Dmitry Malov / ISTOCK

Un cosmos de hierro y acero se abre a lo largo de siete kilómetros de rutas para visitantes en Völklingen. Hay un centro de visitantes, un centro de ciencias, el Ferrodrom Science Center, y un parque industrial paisajístico, Das Paradies, todos ellos accesibles para silla de ruedas.

5. Oficinas salitreras Humberstone y Santa Laura, en Chile.

En medio del desierto de Atacama, en unas de las zonas más áridas y más hostiles del planeta, acudieron en masa miles de personas provenientes de Sudamérica (del resto de Chile, pero también de Perú y Bolivia) y Europa para trabajar en los yacimientos de salitre desde 1880 y producir nitrato de sodio.

Humberstone y Santa Laura.  | JeremyRichards / ISTOCK

Durante un tiempo, las oficinas de Humberstone y Santa Laura se convirtieron en los mayores productores de salitre natural del mundo. Sus trabajadores, los pampinos, se fundieron en una comunidad que llegó a tener su propio lenguaje, organización, costumbres y expresiones creativas. Y además, crearon sindicatos del salitre, que incluyeron en las leyes laborales de todo Chile. La producción de fertilizantes nitrogenados en estas oficinas transformó las tierras agrícolas europeas y supuso una revolución agrícola a finales del siglo XIX.

6. Fábrica Van Nelle, en Países Bajos.

Otra obra emblemática de la arquitectura industrial del siglo XX es esta fábrica construida en torno a 1920 en el Pólder de Spansee en Róterdam. Fachadas de cristal y acero, como en la fábrica Fagus de Gropius, componen estos edificios que también quisieron demostrar esa idea de que la industria se abría al mundo exterior. Construida bajo los principios del Nieuwe Bouwen, el movimiento arquitectónico moderno holandés, en la fábrica Van Nelle se produjo desde café, té y tabaco hasta chicle y arroz.

Fábrica Van Nelle.  | TTStock / ISTOCK

7. Paisaje industrial de Fray Bentos, en Uruguay.

Al oeste de la ciudad uruguaya de Fray Bentos, mirando al río Uruguay, está este complejo industrial que forma parte de la lista de Patrimonio de la Unesco. Dedicado a la explotación comercial de carne de vacuno criado en las praderas de los alrededores, es un ejemplo ilustrativo de todas las fases de la cadena alimentaria cárnica (desde la cría de las vacas hasta el enlatado de la carne y su exportación a otros países, por ejemplo, Europa, desde 1865).

Fray Bentos.  | Matias Mainetti / ISTOCK

La fábrica uruguaya compartió conocimientos tecnológicos con otros países europeos que le permitieron producir y exportar carne enlatada y congelada a escala global. En las viviendas que se construyeron junto a la fábrica llegaron a vivir trabajadores llegados de más de 55 países.