Las increíbles comidas que debes probar en el Nishiki Market de Kioto 

Este mercado, conocido como ‘la despensa de Japón’ propone un viaje apasionante por la gastronomía nipona 

Noelia Ferreiro
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Foto: zhuzhu / ISTOCK

Todo son alimentos frescos, cultivados, capturados o producidos localmente.  El mercado de Nishiki, conocido en japonés como Nishiki Ichiba, es la estrella comercial de la ciudad de Kioto. Una galería cubierta en la estrecha calle de Nishikikōji que, con su centenar de puestos y restaurantes, es una explosión de arte culinario. Nada extraña que en el país se le denomine ‘la despensa de Japón’. 

Uno de los puestos del Mercado de Nishiki, en Kioto
Uno de los puestos del Mercado de Nishiki, en Kioto | Marco_Piunti / ISTOCK

Rico en historia y tradición, este mercado ha sido un centro de comercio durante siglos, desde que abriera sus puertas el primer puesto alrededor del año 1310. Convertido en mercadillo de pescado al aire libre durante mucho tiempo, fue en el siglo XVII cuando comenzó a prosperar de manera determinante. A día de hoy muchos de los locales presumen de ser gestionados por las mismas familias durante varias generaciones. 

Delicias extrañas 

Nishiki Market, con su ambiente agradable y concurrido, es el lugar para saborear la cultura culinaria de Japón en su máxima expresión. Los bollos de soja y las patatas en tempura son algunos de los bocados más demandados en el mercado, imprescindibles para todo turista que se acerque a conocerlo. Pero existen otras delicias sorprendentes, sólo aptas para quienes se atrevan a experimentar nuevos sabores. Por ejemplo, la yuba, que es la especie de capa que se forma en la superficie de la leche de soja cuándo ésta se calienta. Un producto que puede degustarse en su consistencia cremosa o al que se puede dejar secar hasta quedar crujiente y de color amarronado. 

Pincho de pulpo en el Mercado de Nishiki, Kioto
Pincho de pulpo en el Mercado de Nishiki, Kioto | Kanawa_Studio / ISTOCK

Otros pinchos a la japonesa, para comer sobre la marcha, son las albóndigas de sésamo, que pueden estar rellenas de queso, pastas dulces o ingredientes salados, y los senbei, que son galletas de arroz sazonadas con distintos productos como miso, sal, azúcar de ciruela y salsa de soja. El tamago dashimaki o tortilla dulce, los encurtidos de verduras o los donuts de tofu son otros sabores curiosos, aunque ninguno como el tako tamago, un pulpo ensartado con un huevo de codorniz dentro de la cabeza. Para más estupor, este pulpo está confitado y tiene una combinación de sabores dulces y salados. 

Venta de productos en el Mercado de Nishiki, Kioto
Venta de productos en el Mercado de Nishiki, Kioto | tupungato / ISTOCK

Empaparse de tradición 

En el mercado de Nishiki, al que se puede llegar fácilmente desde la estación de Kioto en metro o autobús, se concentra el universo de los fogones. Por eso, además de sus delicias gastronómicas, también se pueden encontrar excelentes utensilios de cocina en una tienda con 450 años de experiencia. Los palillos con grabados personalizados son un souvenir perfecto, como también lo son, para los amantes del menaje del hogar, los famosos cuchillos Aritsugu, elaborados desde 1560 por la decimoctava generación de una familia.   

Vista del Mercado de Nishiki, Kioto
Vista del Mercado de Nishiki, Kioto | holgs / ISTOCK

Otros bonitos regalos que uno puede llevarse a casa son los elegantes objetos de cerámica kyo-yaki, fabricados en esta zona y típicos por sus diseños florales. También artículos de papel (una tradición también muy arraigada en Japón) y los recuerdos extravagantes como los amuletos omamori, el muñeco daruma que sirve para atraer buena suerte o adornos para el pelo como los que llevan las geishas y maikos. 

Pescadería en el Mercado de Nishiki
Pescadería en el Mercado de Nishiki | Beatrice Sirinuntananon / ISTOCK

Más allá de las compras, Nishiki es un lugar fabuloso para empaparse de la cultura local. Por eso conviene saber que, aunque los puestos dan a probar sus productos gastronómicos,  

Hay que parase para degustarnos y no comer mientras se camina, pues este acto, normalmente, se considera de mala educación en Japón.