Diez islas griegas irresistibles

Alimentadas por la mitología y famosas por sus postales en azul y blanco, recorremos estos paraísos insulares que condensan la magia del Mediterráneo: aldeas marineras, bellas playas y huellas de civilizaciones perdidas.

Noelia Ferreiro
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Foto: ISTOCK

Puede que sea su luz, con la que envuelven un paisaje que es pura esencia mediterránea. O tal vez se deba a la huella que sembraron las distintas civilizaciones (minoicos, romanos, bizantinos, venecianos, turcos…) que fueron moldeando su historia. O quizá a su perfil magnético, unas veces heredero de un pasado volcánico, y otras tantas más parsimonioso, delicadamente posado en ese mar que hoy vemos turquesa, pero al que el poeta Homero imaginó, desde su posible ceguera, como del color del vino.

El caso es que nada puede impedir el enamoramiento de estas islas bañadas por el sol y desperdigadas a lo largo y ancho del país heleno. Se cuentan más de tres mil, aunque sólo unas trescientas están habitadas. Islas que encarnan el acervo de imágenes que comúnmente se tienen de Grecia. La cúpula azul de una iglesia dominando la bahía, los pueblos encalados sobre altísimos acantilados, las playas resplandecientes, los infinitos olivares, las tabernas del puerto a la sombra de una parra y con sus mesas de manteles a cuadros, los molinos casi quijotescos recortándose sobre el Egeo, los atardeceres sangrientos, la señora de negro profiriendo simpáticos gritos en un idioma imposible…

A las islas griegas hay que conocerlas despacio, sin la dictadura del reloj. Para ello están los barcos de línea que se mueven entre unas y otras con una frecuencia razonable. En ferry, catamarán o hidroplano, dejando pasar las horas allí donde uno encuentra feeling o cambiando la ruta al instante si se cruza algún imprevisto (los ataques del meltemi, el insoportable viento del nordeste, pueden ser una causa mayor). Pero también hay quien opta por lujosos cruceros para explorar los distintos archipiélagos. Esto ahorra el quebradero de cabeza de cuadrar los diferentes enlaces, al tiempo que evita la necesidad de procurarse alojamiento. Algunas compañías como Pullmantur proponen bonitos itinerarios con dilatado tiempo en las escalas.  

Estas que van a continuación son sólo algunas de las más irresistibles islas griegas. Agrupadas en diferentes archipiélagos, acariciadas por distintos mares. Da igual lo que se espere de ellas, hay sitio para todo viajero: cazadores de puestas de sol, discotequeros, nostálgicos de héroes, dioses y poetas, amantes de la buena mesa, rastreadores de civilizaciones perdidas… o simples mortales que tal vez sueñan con un naufragio en alguno de estos paraísos.

 

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