El arcoíris inunda la montaña en Perú

Los Andes peruanos esconden un tesoros en forma de montaña. En ella se ha quedado a vivir el arcoíris para siempre.

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Foto: sorincolac / ISTOCK

A 5.200 metros de altitud, en la provincia peruana de Canchis (Región de Cusco), a los pies del Nevado Ausangate, nos hemos encontrado con un tesoro de colores: Vinicunca o Winicunca. Conocida como la Montaña de los Siete Colores o Montaña Arcoíris, su belleza radica en los colores, perfectamente ordenados y distinguibles de su ladera. En realidad, estos colores se deben a los diferente minerales que forman su subsuelo pero no por ello deja de sorprender a todo aquel que la divisa.

El acceso a Vinicunca se realiza a través de un pueblo llamado Chillca, a unas dos horas y medias de Cuzco. La última parte del trayecto se realiza a lomos de un equino o a pie, hasta llegar al valle. Desde aquí, desde una montaña contigua a Vinicunca, se puede divisar el espectáculo que es esta montaña de colores, que no se puede pisar, por razones obvias de conservación.

La mejor época para ver esta Montaña de los Siete Colores es la época seca y, concretamente, los meses de julio y agosto. Esto se debe a que si el terreno está mojado, los colores no son tan brillante ni tan intensos, se difuminan hacia colores ocres, aunque es verdad que nunca dejan de verse y su visión siempre es impresionante. Hay que decir que los colores también bajan de intensidad durante los días nublados. Son en los días secos y soleados cuando Vinivunca brilla con todo su esplendor.

Cada año, esta montaña es visitada por miles de cientos de turistas tanto nacionales como internacionales. Se ha convertido, por tanto, en un destino turístico de primer orden en Perú. Es por esto, por lo que las autoridades están poniendo cada vez más condiciones a la hora de visitar esta Montaña Arcoiris, porque su protección es clave para el turismo de la zona.

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