Anfiteatros romanos en España

Escenarios de luchas entre gladiadores y fieras en época romana, estos lugares conservan aún hoy en día gran parte de su estructura.

Adrián Lorenzo
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Siete siglos fue el tiempo que los romanos estuvieron en Hispania. Y en este periodo, desde el año 218 a. C hasta el siglo V, construyeron grandes obras arquitectónicas que representaban el esplendor de Roma. Fortalezas, puentes, baños, casas, templos, además de una gran variedad de panteones salpican el territorio nacional. Algunas de las construcciones que mejor se han conservado hasta hoy en día son los anfiteatros, esos lugares públicos de forma elíptica y con pisos graduados, donde se celebraban una gran diversidad de juegos y espectáculos, como la lucha de gladiadores o las carreras de carros. En España algunos de los más impresionantes se encuentran en Tarragona, Mérida, Cartagena, Sevilla, Córdoba o Cuenca. 

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Anfiteatro de Mérida

El Anfiteatro de Mérida, construido en el VIII a. C y con capacidad para albergar entre 15.000 y 16.000 espectadores, forma parte del conjunto romano de la ciudad declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1993. Contiguo al teatro, pero separado de éste por una calzada que unía ambos edificios, posee una arena en forma de elipse de 64 por 41 metros. En su interior todavía se puede ver una gran fosa que servía para guardar jaulas y materiales para los juegos. Las entradas, disponibles desde 12 euros, incluyen un paseo por el primero de los tres sectores de los que se componían las gradas.

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Anfiteatro de Cartagena

Construido en el siglo I d.C y enterrado a unos nueve metros de profundidad, el Teatro de Cartagena es una de las construcciones romanas más importantes de la península. Fue en 1967 durante unas obras municipales de la plaza de toros de la localidad, cuando el conjunto arquitectónico fue descubierto. Las investigaciones aseguran que el lugar se podía inundar para realizar las sonadas Naumachias: espectáculos que simulaban las batallas de barcos. En la actualidad el anfiteatro no está abierto a los turistas, ya que está siendo restaurado.

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Anfiteatro de Itálica

Itálica es la primera ciudad romana fundada fuera del territorio italiano y en ella nacieron grandes emperadores como Trajano y Adriano. Está ubicada en el actual término municipal de Santiponce, en la provincia de Sevilla, y conserva restos de su teatro romano, sus casas, termas y otros edificios públicos. No obstante entre todos ellos destaca un impresionante anfiteatro. Fundado en el año 206 a.C, está considerado como uno de los cuatro más grandes construidos por el Imperio y tenía una capacidad de 25.000 espectadores.

Bajo el nivel del antiguo suelo se puede  ver un foso con ocho columnas donde se realizaban los diferentes espectáculos de gladiadores y fieras. Las entradas para ver el conjunto Arqueológico de Itálica son gratis y se pueden obtener a través de la página web oficial.

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 Anfiteatro de Tarragona

El Anfiteatro de Tarragona fue construido a finales del siglo II d.C, en la parte baja de la ciudad, cerca de la Vía Augusta. Debajo del suelo donde se celebraba el espectáculo, en los sótanos inferiores, todavía quedan vestigios de los montacargas que, mediante un sistema de poleas y contrapesos, elevaban a las fieras hasta la arena. Es en el mes de mayo, bajo el paraguas del Festival Tarraco Viva, cuando el enclave cobra su máximo esplendor. Las entradas para visitar el complejo están disponibles desde 3 euros.

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Anfiteatro de Córdoba

A las espaldas del rectorado de la Universidad de Córdoba se extienden restos de un importante testigo de la grandeza de la polis romana. Se descubrió en 2003, a raíz de unas obras en la Facultad de Veterinaria y está considerado como el tercer mayor anfiteatro jamás construido pudiendo acoger -en su día- a más de 30.000 espectadores. Desde entonces, la zona excavada solo se ha tocado para limpiezas puntuales y labores de conservación.  Las entradas, disponibles desde 15 euros, incluyen una ruta guiada por la Córdoba romana.