Paula Vázquez, presentadora de televisión y modelo

La reconversión naval en Ferrol (A Coruña), a finales de los 70, tuvo la culpa de que la presentadora del docureality “El puente” (Movistar +) cambiara de niña la playa de Patín por las ramblas de Barcelona. Lo que no ha cambiado en esta mujer es su capacidad para ilusionarse con nuevos proyectos, que esta vez confluyen en un rincón de la costa gallega.

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Foto: Victoria Iglesias

Llega a la cafetería del Hotel The Principal –junto a la Gran Vía– con el casco de la moto en la mano, dispuesta a contar sus más increíbles aventuras. Se siente afortunada. A sus 42 años, Paula Vázquez ha presentado algunos de los concursos más populares de la televisión en España. Fue conductora de La isla de los famosos, animadora e impulsora de Pekín Express, protagonista de un viaje a Tailandia con Planeta infinito y azafata de Un, dos, tres.... Dice que viajar ha sido su mejor escuela y que de pequeña repetía mucho la frase “¿cuándo nos vamos?”. En sus perfiles de Internet puede leerse una máxima de su filosofía de vida: “Viaja y lo entenderás”.

¿Antes de trasladarse con su familia a Barcelona, con 11 años, pudo visitar algún lugar especial de Galicia?

Recuerdo un viaje en autobús, con el colegio, a las dunas de Corrubedo. Es un sitio espectacular. Lo volví a ver de mayor y me quedé impresionada. También recuerdo otro viaje a Santiago de Compostela, cuando se aprobó la Constitución Española. Pero el viaje que me marcó fue el que hicimos de niños mi hermano y yo, solos, en avión, hasta Barcelona, donde nos estaban esperando mis padres.

Su padre había pasado a ser marinero en tierra.

Se enroló en la marina mercante, cosa muy normal siendo de Ferrol. Hablo mucho con él de viajes. Le llamo desde Italia o desde Niza y me pregunta: ¿en qué calle estás? Entonces se mete en Google Maps y me dice: dos calles a la derecha hay una cafetería que hace esquina, a la que nosotros íbamos mucho. Me doy cuenta de que mi padre ha recorrido el mundo entero.

¿Hay algún rincón de Galicia al que le gusta regresar de vez en cuando?

A Pantín, el pueblo de mis abuelos. Pertenece a Valdoviño (A Coruña) y acoge los mundiales de surf. Somos cuatro vecinos, pero una vez al año pasan por allí trescientas mil personas. En esos días te puedes encontrar allí con David Hasselhoff... Pantín es para mí un lugar mágico: allí pasé los veranos con mis abuelas, con mis amigos y fue el escenario de mi primer beso. Acabo de comprar un terrenito y será mi lugar de retiro.

Paula Vázquez

¿Ya está pensando en volver a sus raíces?

En el fondo, nunca me he ido. Dejé Galicia con 11 años, pero sólo físicamente. Galicia tiene algo mágico. Deben ser los iones que producen las olas del mar... No lo sé, pero hay algo que te limpia el espíritu.

¿Cómo recuerda, por cierto, el Camino de Santiago que hizo en bicicleta con unas amigas?

Fue una experiencia increíble. Hicimos trescientos y pico kilómetros y cuando llegamos a Santiago me di cuenta de que lo que empezó siendo una experiencia personal, de reencuentro con mi tierra, terminó en algo espiritual; algo que va más allá de lo que tú puedas explicar. 

"El Puente" se ha rodado en la Patagonia. ¿Qué impresión le causó el entorno en el que han grabado el programa?

Es un entorno natural que te deja boquiabierto, donde pasas de 30º a -3º en muy poco tiempo. Me fascinó la historia que hay detrás, todo lo que lo envuelve, y esos argentinos altos, rubios y con ojos azules que viven en esos territorios. Y aquellos cielos en los que descubríamos cada noche nuevas estrellas. De mis viajes, me quedo con los espectáculos gratuitos: los atardeceres del Amazonas y los amaneceres de África. He tenido la suerte de ver cosas que no hay dinero en el mundo que las pueda pagar.

¿Cómo fue la experiencia de presentar “La isla de los famosos”?

Entonces tenía 28 años. Las dos primeras ediciones las hicimos en Samaná (República Dominicana), la tercera en el Amazonas y la cuarta en Kenia. Han pasado muchos años, pero fue una experiencia inolvidable.

Después hizo “Pekín Express” y recorrió Tailandia. ¿Algún otro viaje importante lejos de las cámaras?

Me gustó mucho un viaje que hice por Sudáfrica. También me impactó bastante otro a Israel. El verano pasado fui con un grupo de amigos a conocer Cuba y me encantó. Procuro disfrutar de todos los viajes. He aprendido que lo único permanente en la vida es el cambio.

Paula Vázquez

Trabajo y viajes. ¿Es posible disfrutar de ambas cosas a la vez?

Por supuesto. Hay cosas que, de no haber sido por el trabajo, nunca habría hecho. Como cruzar el desierto del Gobi en un sidecar de la II Guerra Mundial o atravesar el lago Baikal en un transbordador de mierda. 

¿Lo más curioso que le ha ocurrido viajando?

Presenté La isla de los famosos en biquini porque en el viaje a República Dominicana se perdieron las maletas con el vestuario del programa.

¿Un viaje recomendable y asequible?

Me encantó Croacia. Recorrí la costa en coche y visité los lagos de Plitvice, que son espectaculares, con unas cascadas dignas de ver. Se come bien, cuidan al turista... Un turismo menos de juerga y más de lectura, playa, niños... Otro rollo. 

¿Cuál es el país y la ciudad que más le gustan?

Me quedo con Holanda como país y con Ámsterdam como ciudad.

¿Le resulta difícil viajar de incógnito?

La popularidad en 400 kilómetros ha desaparecido. En Portugal ya no soy conocida. Tampoco tengo problemas para hacerme fotos con la gente.

¿Qué tal se le da preparar los viajes?

Improviso bastante. He viajado sin reserva de hotel ni nada. Incluso me he presentado un día en el aeropuerto y he dicho: a ver qué vuelo sale ahora. Y sacarme un billete para pasar en Milán un par de días sola.

¿Le gusta coleccionar recuerdos de los lugares que visita?

Me gusta comprar cosas hechas a mano, con materias primas de ese sitio. De África me traje unas plantas masai e instrumentos pequeñitos que utilizan los niños, reciclando lo que nosotros tiramos aquí. Y de Sudáfrica un huevo de avestruz. Tengo la casa llena de recuerdos. 

¿Disfruta más en tienda de campaña o en un buen hotel?

Disfruto de las dos cosas, pero he practicado más lo primero. La opción segunda, si no es en buena compañía, me parece una faena. Me entristece no compartir con alguien un superhotel y una suite de lujo. Es lo peor que te puede pasar. Prefiero fogata con amigos que jacuzzi para mí sola. 

¿Qué ciudad que no conoce le gustaría poder conocer?

Venecia. Me da la sensación de que o vas con pareja o no vas a dejar de llorar desde que llegas allí, cuando veas a tantas parejas románticas y enamoradas. Me pasa lo mismo con las islas Seychelles.  

Véndale Galicia a quienes todavía no la hayan descubierto.

Tenemos playas salvajes y los acantilados más grandes de la Europa continental. Se come bien y barato. Hay que conocer la Ribeira Sacra y los monasterios que ahora comienzan a restaurarse. También recomiendo la Playa de las Catedrales, en Lugo, y San Andrés de Teixido, en A Coruña. 

Galicia, Barcelona y Madrid. ¿Podría destacar algún aspecto de cada uno de estos lugares que tan bien conoce?

Barcelona es más europea, y Galicia es un poco más cerrada, aunque hospitalaria. Madrid la compartimos gente sin raíces aquí, pero eso mismo hace que nos sintamos más unidos. En los tres sitios me he sentido bien.