Planes low-cost para el megapuente de diciembre

Desde una agradable ruta en bicicleta por parajes asturianos hasta la visita al más entrañable personaje navideño. Son propuestas para estas mini-vacaciones de invierno que llegan con el Puente de la Inmaculada. Y sin rasgar demasiado el bolsillo.

Noelia Ferreiro
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En bici por la Senda del Oso

Los amantes del cicloturismo encontrarán el plan perfecto en esta ruta asturiana que es una de las vías verdes más espectaculares del país. En realidad se trata de la antigua vía del ferrocarril minero que unía Teverga y Quirós, un recorrido con forma de Y que cuenta con unos 67 km si se completan ambos ramales. Además, atraviesa desfiladeros, puentes y túneles, lo cual le da una mayor emoción. Al pasar al lado del recinto de los osos se podrá ver a Paca y Tola, dos hembras que viven en semi-libertad al cuidado de la Fundación Oso de Asturias.

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Londres, todo un clásico

Aunque no es en sí misma barata, siempre hay vuelos low-cost a los que acogerse (y desde ciudades de lo más dispar), así como ofertas de última hora que resultan muy interesantes. La capital británica nunca decepciona. Sólo por su oferta cultural inabarcable, merece la pena volver una y otra vez a esta ciudad que, en estos momentos, con los prolegómenos de la Navidad, está más bonita y animada que nunca.

Cabañeros, miles de ciervos

Aunque ya es tarde para asistir a la berrea, ese cortejo amoroso que se anuncia con atronadoras gargantas y refriegas entre los machos dominantes, otros muchos atractivos naturales aguardan en este Parque Nacional, a caballo entre Ciudad Real y Toledo. Un paraje habitado por unos 3.500 ciervos y que, por sus extensas llanuras y su magia salvaje, se le ha denominado el Serengueti manchego. No es la sabana africana, pero merece ser descubierto en familia. Los niños se lo pasarán pipa. 

Ljubljana, joya sin pulir

Sigue siendo una desconocida a pesar de tratarse de una ciudad bella, amable y dinámica, con espíritu mediterráneo pero corazón germánico y con ritmo de pequeño pueblo pero latido cultural de metrópoli cosmopolita. Así es la capital de Eslovenia, considerada además como un referente de lo green desde su designación en 2016 como Capital Verde Europea. Por todo ello y porque resulta económica, Liubliana merece una escapada.

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Laponia finlandesa con Santa Claus

Ya que estamos en estas fechas y, con este puente que cae de lujo, ¿por qué aprovechar alguna oferta y aventurarnos al gélido norte? Aquí, en Finlandia, el invierno es de verdad, tapizado de hielo y nieve. Por eso podrás esquiar, visitar una granja de renos, montar en moto de nieve, pescar en lagos helados, deslizarte sobre trineo tirados por huskies o, lo más entrañable, visitar al mismísimo Santa Claus en su cabaña secreta.

Lleida, rafting y senderismo

Esta provincia es un paraíso para la multiaventura y el rafting es su deporte estrella, con el famoso descenso del río Noguera Pallaresa, perfecto para principiantes y expertos. Los menos aventureros podrán optar por el senderismo, que para eso esta tierra anda sobrada de paisajes mágicos tanto en el área de los Pirineos como en la zona sur. Destacan especialmente las rutas del Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, como la del Cinquè Llac, la Via Calda, o los Carros de Foc.

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Cracovia, una ciudad de cuento

Con vuelos directos y económicos, es ocasión de descubrir esta ciudad polaca (para muchos, la más bella del país) que ofrece una interesante conjunción de historia y proyección futura. Un magnífico patrimonio, mucho arte, la mayor plaza medieval de Europa y un agradable ambiente juvenil con cafés, bares, locales de moda y una gastronomía que se está abriendo paso con mucho éxito en el panorama europeo. La primera ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad no puede ser más completa.

Gran Canaria, sol y turismo activo

Una climatología perfecta, una piscina tamaño océano y un generoso catálogo natural convierten a esta hermosa isla canaria en el destino ideal para aquellos que buscan unas vacaciones activas... y cálidas. Gran Canaria puede ser una opción ideal para algo más que tirarse al sol en la playa (que tampoco está mal). Senderismo entre bosques, golf bajo calderas volcánicas, running junto al mar, surf... Hay miles de posibilidades en la más redonda de las Afortunadas.