Pueblos Mágicos de Riviera Nayarit y Puerto Vallarta

La pequeña franja mexicana de Riviera Nayarit, en la costa del Pacífico, encierra cultura e historia en forma de pequeños pueblos auténticos mexicanos.

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Foto: San Sebastián del Oeste

Riviera Nayarit es un corredor de poco más de 300 kilómetros -desde Nuevo Vallarta hasta la Boca de Tecapán- de playas secretas, manglares, humedales y restos arqueológicos que poco le tienen que envidiar otras zonas del país mexicano. Hay quien dice que este es lugar en el que conocer el México auténtico a la vez que se disfruta del mar y una de las forma más sencilla de conocer este México es a través de sus "Pueblos Mágicos", un distintivo creado por la Secretaría de Turismo en colaboración con diversas instancias gubernamentales y gobiernos estatales y municipales de México. Los Pueblos Mágicos tienen en común su riqueza cultural y la historia que cuentan sus calles, son alternativas al turismo de sol y playa.

Desperdigados por todo el territorio nacional, exactamente son 111 los que forman parte de la lista. En Riviera Nayarit se ubican seis de ellos: San Sebastián del Oeste, Mascota, Talpa de Allende, Tequila, Sayulita y Jala.

San Sebastián del Oeste

San Sebastián del Oeste

A 70 kilómetros de Puerto Vallarte, esta ciudad fue fundada en 1625 y tuvo su auge gracias a las Reales Minas de San Sebastián de oro y plata en el siglo XVII. Habitada por indígenas tecos antes en época prehispánica, se caracteriza por sus arquitectura colonial y por sus haciendas que ahora son hoteles con encanto, como la Hacienda Jalisco que se conserva en perfecto estado y en la que se pueden ver documentos, cartas y objetos de la historia de la región. Dos lugares que nadie se puede perder de esta ciudad es el Cerro de la Bufa, la plaza principal de la localidad, y el cementerio, que está ubicado en un antiguo volcán y donde se conservan tumbas elaboradas en cantera.

Mascota

Mascota

Con un yacimiento arqueológico -El Pantano, con objetos del 800 a.C- en las inmediaciones, Mascota se caracteriza por los ríos, valles y montañas que la rodean. A las afueras,  la Laguna de Juanacatlán, la Presa Corrinchis, las Pilas de Agua Caliente, la Piedra La Narizona, el Volcán El Molcajate, el Cañón El Ocotillo, La Mesa Colorada y el Cañón El Tacote son de imprescindible visita. Una vez en las calles de Mascota hay que visitar su Palacio Municipal, del siglo XVIII; la Plaza Principal, de estilo neoclásico y con arquitectura vernácula y un kiosko neomudéjar; el Museo de Arqueología y el Templo Inconcluso de la Preciosa Sangre. En cuanto a la gastronomía, típico de Mascota es el café de olla, las galletas caseras, los dulces artesanales, las conservas de frutas y la raicilla.

Talpa de Allende

Talpa de Allende

La virgen de la Talpa de Allende es, con permiso de la virgen de Guadalupe, una de las más veneradas y celebradas en el estado de Jalisco. Cada año, miles de visitantes acuden hasta la Basílica de Nuestra Selora del Rosadio de Talpa  en peregrinación para rendir culto a la Virgen. Pero no es por es por esto por lo que es conocida como la "Perla Escondida"sino por su notable arquitectura, su clima benévolo y la naturaleza que la rodea: el Bosque del Maple cuenta con 56 mil hectáreas de magníficas especies de árboles y una impresionante biodiversidad.

Tequila

Tequila

Inundada de campos de agave y, desde 2006, Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, Tequila es el Pueblo Mágico de Jalisco donde según la tradición nació la bebida homónima que ha dado fama a México a nivel mundial. Conocida como “tierra del oro azul”, esta localidad se levanta a las faldas del volcán de Tequila y del cañón del Río Grande, rodeada por antiguas haciendas y destilerías. Sus calles son estrechas y empedradas y las tiendas en las que comprar los diferentes tipos de tequilas -blanco, reposado y añejo- y artesanía proliferan por doquier.  En Tequila se hace imprescindible visitar su Museo Nacional, una hacienda tequilera y viajar a bordo del Tequila Express o del José Cuervo Express.

Sayulita

Sayulita

Conocida por ser el destino del surf con mayúsculas en la Riviera Nayarit, Sayulita es un lugar de obligada visita en el Pacífico mexicano además de por el océano por sus calles empedradas, sus tradicionales construcciones y el colorido arte huichol que inunda sus calles. Pero además, las inmediaciones de Sayulita  se caracterizan por una exuberante vegetación en la que disfrutar de las coloridas aves que aquí habitan y una playa casi virgen. En invierno, los recorridos en catamarán ofrecen avistamiento de ballenas mientras que el snorkel, los circuitos de tirolinas y los paseos en caballa se pueden disfrutar todo el año. En cuanto a la gastronomía, Sayulita cuenta con platillos típicos como el pescado y el camarón zarandeados o la almeja reina preparada en su concha y diferentes versiones de la langosta.

Jala

Jala

Este está considerado uno de los municipios más relevantes de Riviera Nayarit gracias a sus monumentos históricos y la naturaleza de su alrededor (volcán del Ceboruco -con más de 2,280 metros-). Las casas señoriales y las construcciones nobles proliferan por las calles de Jala. Aunque no fue nombrado municipio hasta 1918, de sus calles destaca la Basílica lateranense de Nuestra Señora de la Asunción construida en 1856 utilizando cantera rosa, amarilla y verde como material en estilos romano y gótico. De imprescindible visita es también el Museo Comunitario de Jala, instalado en una casona decimonónica  y donde se expone una relevante colección de piezas precolombinas y tradicionales del territorio nayarita. Aquí la gastronomía también tiene una relevancia especial gracias a platillos como las encaneladas, el morquisote, rosquetes, las gorditas de maíz, las viscotelas, el atole blanco de maíz y el colado de atole.