Panamá, un paseo por sus reservas naturales

Desde el Parque Nacional de Darién hasta el Parque Nacional Coiba, descubre algunas de las áreas protegidas más impresionantes del país latinoamericano

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Foto: xalanx/iStock

De norte a sur, de este a oeste y pasando por todos y cada uno de los rincones del interior, Panamá, bañada por el mar caribe y ubicada en el sureste de América Central, posee numerosos tesoros naturales que bien merecen la pena ser visitados al menos una vez en la vida. Sus playas de arena fina, grandes formaciones volcánicas, coloridos arrecifes, lagos de agua dulce y su sabrosa gastronomía (resultado de la influencia histórica hispana, africana y afroitaliana), lo convierten en una escapada perfecta para aquellos que buscan desconectar del día a día rodeados de naturaleza. Y es que el enclave latinoamericano está considerado como uno de los países con mayor diversidad del mundo en cuento a fauna y flora se refiere: posee más de mil especies de aves y más de 10.000 variedades de plantas.

Una importante muestra de su belleza natural se puede encontrar en el interior de sus áreas protegidas, entre las que destacan el Parque Nacional de Darién y el Parque Nacional Coiba, declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1981 y en 2005, respectivamente, o el Parque Nacional de Altos de Campana, primera reserva natural del país.

Localizado en el Golfo de Chiriquí (región suroccidental del Pacífico panameño), el Parque Nacional Coiba fue creado en 1991 y abarca un área de 270 hectáreas, de las cuales el 75% son marinas. Esta compuesto por numerosos islas y extensiones costeras. Bajo sus aguas cristalinas, ideales para practicar el submarinismo, los viajeros podrán encontrar ejemplares de tiburones, ballena, orcas, delfines y además, muchas especies de coloridos peces tropicales. La reserva forestal de La Yeguada, que también forma parte de este complejo, es un entorno recomendado para la práctica de senderismo o de acampada, especialmente en las inmediaciones de la laguna.

Por su parte, Altos de Campana, primer parque nacional creado en Panamá, es hogar de 26 especies endémicas de plantas, más de 200 especies de árboles y 265 tipos de aves, lo que lo convierte en un lugar perfecto para el avistamiento de pájaros y la acampada. El Parque Nacional de Darién, en cambio, es el más extenso de Panamá y está situado en lo que antes eran las famosas Minas del espíritu Santo. Desde este enclave se puede observar en libertad al águila arpía, ave nacional de Panamá.