Oresund: el espectacular puente que cambió el mapa de Europa

Esta impactante construcción une la capital danesa con la ciudad sueca de Malmö

Noelia Ferreiro
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Foto: 4FR / ISTOCK

Tiene dos ciudades (y dos países) en cada uno de sus extremos. Malmö y Copenhague. Suecia y Dinamarca. Esto es lo que aúna el puente de Oresund, una solemne construcción que salva la brecha de 16 kilómetros que no sólo separaba antes a estos territorios escandinavos sino que también dividía en dos a la Unión Europea.

Puente Oresund | secablue / ISTOCK

Hoy la ciudad sueca y la capital danesa no sólo están conectadas entre sí por dos líneas de tren y seis pistas de carretera que brindan un agradable trayecto de menos de media hora sino que además están ensambladas por un común paisaje urbano donde el diseño y la sostenibilidad juegan una baza prioritaria.

Hito de la ingeniería

El puente de Oresund modificó de esta forma el mapa de Europa, cuando abrió al público en el año 2000 después de una construcción que se alargó durante nueve años. Un acontecimiento que supuso sobre todo un hito de la ingeniería al tratarse de una de las construcciones más sorprendentes del mundo.

Puente Oresund | badahos / ISTOCK

¿Qué es lo que le hace tan peculiar a esta obra a la que los suecos llaman Öresundsbron, y los daneses, Øresundsbroen.? Básicamente, que se trata de un híbrido que es mitad puente y mitad túnel. Y que incluye, además, una isla artificial. Todo ello le otorga un efecto espectacular, puesto que parece un pasadizo engullido por el mar.

Un híbrido de túnel y puente

Fue la necesidad comercial, laboral y de vivienda de ambos países, así como la relativa corta distancia entre ellos, la que impulsó la creación de este proyecto, que contó con un presupuesto de mil quinientos millones de dólares puesto que implicaba grandes retos tecnológicos. Por ejemplo, el hecho de que los segmentos del túnel fuesen colocados mediante tecnología GPS, para después ser sumergidos y posados sobre una base en el fondo del mar.

Túnel del Oresund | vladacanon / ISTOCK

El resultado fue un túnel que tiene una longitud de 4.050 metros, y que parte de la zona danesa hasta llegar a la isla artificial de Pepparholmen, que no sólo sirve de transición sino que funciona, además, como reserva natural y es uno de los puntos con mejores vistas del puente. Ahí sale a la superficie para que tome el relevo otro puente de 7.845 metros que es además el puente mixto (para vehículos y trenes) más largo de Europa. Así, dos líneas de ferrocarril circulan, con una frecuencia de cada 20 minutos, bajo una autopista de cuatro carriles (dos para cada sentido).

Ocho puentes extraordinarios (y raros)

Dos ciudades vibrantes

A uno y otro lado existen múltiples maravillas. Por ejemplo, la Copacabana escandinava, que se llama Ribersborg y reside en Malmö. Una playa de 2,5 kilómetros en el corazón de esta efervescente ciudad que ha reconvertido sus orígenes industriales en un escenario chic, como prueba el barrio emergente a los pies del Turning Torso, el impactante rascacielos de Santiago Calatrava.

Playa Ribersborg | MPMPStudio / ISTOCK

En Copenhague existe otro barrio trendy, Nørrebro, plagado de bares de diseño y tiendas de estética vintage. Pero también edificios clásicos que destilan magia y esplendor, como el Palacio de Amalienborg, residencia de la familia real danesa, o el Teatro Real, cerca del puerto, que aglutina parte de la escena cultural de la ciudad. Pero ni estos ni los maravillosos paisajes del Tívoli, el parque de atracciones más antiguo del mundo, han logrado eclipsar a la Sirenita del cuento de Andersen, la más fotografiada de Copenhague.

Calle Stefansgade en Nørrebro | olli0815 / ISTOCK