Mujer, viajera e independiente

Ya sea por trabajo o por ocio, cada vez son más las mujeres que viajan solas, lo que está obligando al mercado turístico a hablar en femenino y a adaptarse a esta clientela que presume de ser aventurera y... poco débil.

Nuria Cortés

Inteligentes, curiosas, inquietas, valientes e independientes. Así fueron las mujeres que en el siglo XIX y principios del XX rompieron con las normas sociales establecidas y se echaron el petate a los hombros para cruzar solas la frontera de su país y conocer otros paisajes y otras gentes.

En la mayoría de los casos, lo del petate es un decir pues llevaban consigo pesadas maletas y arcones que llegaban a guardar en su interior hasta juegos de té y otros enseres de similares características. Tachadas en un principio de excéntricas e inmorales, algunas de ellas llegaron a cosechar después grandes éxitos profesionales como asesoras políticas, científicas o escritoras, como son los casos de las británicas Gertrude Bell, Mary Henrietta Kinsley e Isabella Bird, la primera mujer miembro de la Royal Geographical Society y cuyo último viaje lo realizara a los 70 años, recorriendo miles de kilómetros por el norte de África. Es cierto que no fueron las primeras, aunque quizás sí las más populares, dado que aquel periodo resultó uno de los más fructíferos en viajeros ilustres y ellas, como siempre, también estaban allí.

Aventurera y ejecutiva
En la actualidad, la mujer occidental no cuenta con ninguna barrera social ni cultural que le impida viajar. Al contrario, una serie de cambios continuados a lo largo del siglo pasado ha fomentado su presencia destacada dentro de este mercado. La independencia económica lograda, ligada a factores como el aumento del divorcio y el descenso del número de hijos, han provocado que la mujer pase una gran parte de su tiempo de ocio sin pareja, hijos ni ninguna otra responsabilidad familiar. En el Reino Unido, por ejemplo, se espera que para el 2020 el 30 por ciento de la población sea soltera, la mayoría del sexo femenino.

Por eso, y al igual que otros muchos mercados, el del turismo está estudiando a este nuevo cliente para ofrecerle los productos que más se asemejen a sus necesidades y preferencias. Así, sabemos que el estereotipo de viajero aventurero no es ni masculino ni treintañero sino una mujer de más de 45 años a la que le gusta la aventura, las vacaciones activas y el ecoturismo. Según los datos de la Sociedad Americana de Viajes de Aventura, las mujeres reservan el 65 por ciento de los viajes de este tipo organizados en Estados Unidos. También se ha constatado el aumento de su presencia dentro de los circuitos de mochileros, donde algunas estimaciones señalan hasta una cuota del 50 por ciento en regiones como el Sureste asiático o Australia.

Pero las mujeres no sólo viajan por placer. También están cada vez más presentes dentro de los viajes de negocios, tal y como afi rma la norteamericana Travel Industry Association. Según un estudio realizado en el 2004, el 43 por ciento de los viajeros americanos que se desplazan por motivos de trabajo son mujeres, cuyo perfil es el de una cliente que consume más que los hombres durante sus desplazamientos, que tiene una edad en torno a los 40 años, está casada, gana unos 75.000 dólares al año, reserva y planifi ca sus viajes por Internet y suele viajar por negocios de una a cuatro veces anualmente.

El elevado estatus económico que desvela el estudio se confi rma con el realizado por la compañía aérea Virgin Atlantic, donde se destaca que el 30 por ciento de los asientos de clases business y premium economy de sus vuelos realizados durante los últimos tres años fueron ocupados por mujeres. Sin duda, datos más que destacables si se tiene en cuenta que en 1970 las mujeres sólo ocupaban el 1 por ciento de este mercado.

Si a esto le añadimos que cada vez existe un mayor número de guías de viaje y otras informaciones para viajeras independientes y que en Estados Unidos hay unas 30 agencias de viajes sólo para mujeres -20 más que hace cinco años-, se podría asegurar que cada vez se hablará más en femenino en el mercado turístico.

Habitaciones exclusivas
Pero, a pesar de todo, las mujeres siguen sintiéndose vulnerables cuando viajan solas. O eso por lo menos es lo que han descubierto varias cadenas hoteleras a través de encuestas realizada a sus clientes femeninas. Es el caso del Grange City Hotel, un establecimiento londinense de cinco estrellas que desde el 2005 destina las 68 habitaciones de una de sus plantas para uso exclusivo de mujeres (www.grangehotels.com). Sin embar go, no han sido los primeros. El Lady''s First (www.ladysfirst.ch. Habitación sencilla, desde 139 €) ya se aventuraba en esta nueva tendencia cuatro años antes abriendo todas sus habitaciones sólo al público femenino. La experiencia no resultó como esperaban sus dueñas y tuvieron que aceptar la presencia masculina, aunque reservaron los pisos superiores de este boutique hotel de Zúrich a las mujeres, creando un área reservada que incluye un spa y un centro de belleza donde recibir masajes y tratamientos cosméticos.

En España, los hoteles Abba Parque de Bilbao (www.abbaparquehotel.com), Vincci Soho de Madrid (www.vinccihoteles.com) y Tryp Palma (www.solmelia.com), en Palma de Mallorca, también se han convertido en hoteles female-friendly incorporando plantas femeninas cuyas habitaciones cuentan con mirilla en la puerta, luces en los armarios, estanterías de mayor tamaño en sus cuartos de baño y un mayor surtido de productos cosméticos, tal y como viene siendo habitual en los establecimientos que ahora ponen una mayor atención en la clientela femenina que viaja en solitario.

Otras propuestas se dirigen principalmente a la distracción y al mimo de las ejecutivas viajeras, ofreciendo, por ejemplo, una sesión de manicura y una shopper personal, como en el Príncipe di Savoia de Milán (hotelprincipedisavoia.com), un set de maquillaje de la firma Chanel y un recorrido en limosina para ir de compras en el caso del Mandarin Oriental de Nueva York (www.mandarinoriental.com) o el llamado Girls Night del londinense Berkeley Hotel (www.berkeleyhoteluk.co.uk), que por 425 libras -en una habitación doble- ofrece la "típica fiesta de pijamas" femenina con sesión de manicura, cócteles, cosméticos, revistas y helado, además de permitir el acceso al spa y a la piscina del hotel.

Moverse por libre
Lujos aparte, las viajeras independientes que pongan más atención al bolsillo también pueden encontrar alojamientos female-friendly por un precio mucho menor. En Berlín, por ejemplo, se encuentran el Intermezzo Hotel (www.hotelintermezzo.de. Habitación individual, 49 €) y el Artemisia Hotel (www.artemisia-berlin.com. Individual, 54 €), abierto este último desde 1989 y caracterizado por ser gay-friendly. El Bed Breakfast Sole Per Donne (www.bandbforwomenonly.eu. Individual, desde 35 €), en Florencia, y el albergue romano Orsa Maggiore (www.casainternazionaledelledonne.org. Desde 26 €), ubicado en un antiguo convento del siglo XVII que fuera una cárcel de mujeres durante más de dos siglos y que hoy acoge la Casa Internacional de la Mujer, son otras de las opciones si se viaja por Italia.

Charlar con mujeres
Pero puede suceder que, a pesar de los nuevos servicios de los hoteles, las viajeras ejecutivas se sientan solas, aburridas y con ganas de tener una conversación amigable con otra mujer sin que haya por tanto ningún malentendido de orden sexual. Para ello, la empresa norteamericana Ladies Away (www.ladiesaway.com) ha creado un servicio que permite comunicar a las mujeres que estén de viaje en una ciudad con otras que residan allí o que también se encuentren alojadas en la misma villa. Los nuevos miembros reciben una llamada comprobatoria de seguridad para evitar posibles disgustos, además de tener acceso a una amplia base de datos con recomendaciones y avisos de otros miembros.

Por su parte, la organización Tam Tam Femme (www.tamtamfemme.it) también proporciona a las viajeras que lo deseen diversas informaciones prácticas y contactos con otras mujeres nativas o extranjeras vinculadas a proyectos sociales en diferentes países africanos, facilitando de ese modo un mayor conocimiento de la realidad de este continente.

Por supuesto, si se quiere obtener información y consejos sobre los más variados destinos del mundo, en Internet hay muchas webs dedicadas a tal efecto. Por ejemplo, el sitio For Women Traveling Solo (www.forwomentravelingsolo.com) reúne numerosos blogs de mujeres que hablan de las experiencias vividas en sus viajes y cualquiera que lo desee puede comenzar su diario. Otra interesante alternativa para recabar información es la llamada Ex in the City (www.exinthecity.com), una página dedicada a mujeres divorciadas en cuya sección City Guides se encuentran diversos reportajes sobre qué ver y hacer en numerosas ciudades del mundo. Aunque quizás la web más completa sea Journeywoman (www.journeywoman.com), con una amplia variedad de artículos que incluyen propuestas sobre compras, visitas, restaurantes, alojamientos, spas, ecoturismo o turismo cultural alrededor del mundo, además de ofrecer recomendaciones para evitar el jet lag en los vuelos transoceánicos, equipar adecuadamente una mochila, saber qué ropa llevarse a cada país o qué lugares visitar si se va a viajar con niños. En definitiva, todo un abanico de informaciones que ayudarán a las viajeras que, como hicieran antes otras mujeres, decidan coger el petate y descubrir mundo.