El año que cambiaron nuestros mapas, por Mariano López
"No estaría mal ir pensando en seguir los pasos de Sara, tomar un tren en San Petersburgo y revisitar el mundo que fue la URSS"

Mariano López, director de Viajar / D. R.
Sara Gutiérrez es médico, especialista en oftalmología, traductora de ruso, escritora y ocasionalmente cronista de viajes, algunos recordarán haber visto su firma y disfrutado con la lectura de sus reportajes en VIAJAR. Ahora, acaba de publicar un libro íntimo y emocionado en el que narra con una memoria tan precisa como la mano de un cirujano su viaje en 1991 del mar Báltico al mar Negro, desde Leningrado, que acababa de ser renombrada San Petersburgo, hasta el puerto de Odesa. El libro se titula El último verano de la URSS. Con toda la razón, porque aquel verano del que ahora se cumplen 30 años fue la fecha en la que se extinguió la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, el verano que dijo adiós a la CCCP. Sara había llegado al país en 1989, becada para estudiar oftalmología en la universidad de Járkov, en Ucrania. Dos años después ya hablaba y comprendía, con cierta fluidez, el idioma ruso.
En aquel verano de 1991, ya eran numerosos y palpables los signos que anunciaban el desmoronamiento de la URSS, el colapso del país y del sistema. Sara cuenta las penalidades que causaba el desabastecimiento de productos básicos, la esperanza que generaba en algunos su idea del capitalismo, la mezcla de miedo y euforia con que se preveía el inminente cambio. Su viaje la permitió atravesar cinco repúblicas soviéticas en trenes nocturnos apenas controlados por la policía, que la hubiera detenido por carecer de permiso para abandonar Járkov. Parte del trayecto lo realizó con la compañía de una amiga uzbeka, de Samarkanda, que nunca antes había visto el mar. De la lectura del libro, destaco, si me permiten, mi curiosidad y mi ignorancia: el escaso o nulo conocimiento que aún tengo de muchas de las joyas que describe Sara: la catedral de Járkov, el centro histórico de Odesa o las maravillas del Petrodvorets, los jardines del palacio de verano de Pedro el Grande. Treinta años después de aquel verano que transformó los mapas, no estaría mal ir pensando en seguir los pasos de Sara, tomar un tren en San Petersburgo y revisitar el mundo que fue la URSS.
- Un puente icónico y una feria histórica: Las raíces separadas de Eva González (45 años) y Cayetano Rivera (49 años) dos lugares repletos de patrimonios históricos
- Los 5 mejores viajes del Imserso para otoño de 2026: precios desde 132 euros para hacer turismo de naturaleza, circuitos culturales o las islas más bonitas de España
- Yaya (71 años), vive sola en la montaña por no poder pagar el alquiler: “Quiero seguir haciendo cabañas en la montaña y morir en una de ellas
- Un antiguo reino y una villa hecha capital: las raíces separadas de Ferreras (59 años) y Ana Pastor (48 años) se dividen entre una joya del gótico medieval y el palacio más grande de Europa
- Álvaro (39 años), abandonó la ciudad y vive solo en un pueblo de Asturias: 'Uno de mis objetivos es mantener el pueblo, que esté bien y la gente lo disfrute cuando venga
- Nacieron a 320 kilómetros y se encontraron en internet: las raíces separadas de Carolina Cerezuela y Carlos Moyá están entre un Patrimonio de la Humanidad y una isla con el rosetón gótico más grande del mundo
- Los madrileños lo tienen claro: este es su destino favorito del Imserso para la próxima temporada y cuesta solo 50 euros
- Nacieron a 100 kilómetros y se encontraron en Madrid: Las raíces separadas de Marc Márquez (33 años) y Gemma Pinto (29 años) se dividen entre las llanuras del interior de Lleida y la brisa mediterránea