Semana Santa en Madrid: Come. Reza. Ama

Para pasar unas vacaciones de película, no hace falta irse muy lejos. Si eres de los que pasas la Semana Santa en Madrid, te proponemos tres planes para disfrutar con los cinco sentidos: probar las mejores torrijas de Madrid, descubrir el ambiente en las calles al pasar el Señor de Medinaceli y mimarse al terminar el día. Come. Reza. Ama. (Y disfruta.)

Yolanda Guirado
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Foto: arssecreta / ISTOCK

Come. Torrijas, el postre más deseado

Piensa en una torrija. No en una torrija al azar. Piensa en las que te preparaban tu madre y tu abuela. (Son las mejores. Las de nuestras madres). Y ahora, piensa en esa misma torrija caramelizada. Podemos imaginarla. Y lo mejor es que también podemos probarla. ¿Dónde? En Latasia. Aquí no fríen las torrijas en aceite.

Latasia

El resultado, un dulce blando que nunca llega a romperse. El sabor, pletórico. Esos toques de vainilla lo convierten en un dulce irresistible. Y por supuesto, con helado. ¡Y qué helado! De caramelo con sal. El pan, bien empapado en leche. Las elaboran con nata, huevos camperos, azúcar y vainilla. Será por eso que le han dado el premio a la Mejor Torrija de Madrid. Hay que probarlas. Y derretirse por ellas. Buenas noticias: en Latasia, este postre de Semana Santa lo podemos disfrutar todo el año.

Reza. Un Viernes Santo Nazareno

Rodolfo Robledo

El Viernes Santo el Señor de Madrid sale a la calle. (Si no llueve). A las 7 de la tarde se abren las puertas de la basílica. Horas antes, sobre las 4:30, empiezan a llegar los hermanos. El templo está cerrado. Dentro; nervios, caras de felicidad, lágrimas de emoción. Sobran las palabras. Se abren las puertas. Y como cada año, en la plaza de Jesús no cabe un alfiler. Viernes Santo de Pasión. Los devotos rompen en aplausos al verla salir. Mucha emoción. La cofradía ya está en la calle. Un año más.

Rodolfo Robledo

Escuchamos la música de las tres bandas que la acompañan. La Procesión de Jesús de Medinaceli es la más multitudinaria de Madrid. Los penitentes la recorren descalzos y con cadenas. Los que quieran acompañar a la cofradía durante un trayecto, pueden meterse detrás de la Virgen de los Dolores. (No hay que ser hermano). Momentos únicos los que se viven en la Puerta del Sol y Alcalá. La emoción aumenta en el camino de regreso a la Basílica. El Señor de Madrid vuelve a su casa entre vítores y gracias. Hasta el año próximo. 

Ama (te). Un Hamman en el centro de Madrid

Y para terminar el día, un momento de relax en unos baños árabes. Lo mejor de todo es que no tenemos que salir de Madrid. Hammam Al Ándalus está inspirado en el Palacio de Comares de la Alhambra. En este hamman el agua lo es todo.  En estos rincones, Madrid se convierte en aquella Mairyt árabe. Las termas a distintas temperaturas nos ayudan a relajar el cuerpo y la mente. 

VIAJAR

La sala de vapor purifica nuestro cuerpo y en la de reposo tomamos un té. Una vez terminada la infusión,  elegimos la limpieza de la piel con guante de Kessa y jabón negro. Un tratamiento que nos prepara para el masaje con aceites esenciales. Para relajarnos del todo, los masajes purificantes con espuma natural sobre piedra caliente. Aquí dentro, solo escuchamos el sonido del silencio.

VIAJAR

Este break en el corazón de Madrid es un viaje por el tiempo. Un redescubrir de otras culturas mientras nos mimamos. Un renacer de nuestro interior a través del Agua. Un capricho que nos merecemos. (Y nos lo damos).