Gastro

Rioja en otoño, la degustación perfecta

Recorrer sus icónicos viñedos es clave, pero maridar la experiencia descubriendo sus encantadores pueblos y disfrutando de su exquisita gastronomía resulta un maridaje indispensable en esta época del año

Dos amigos difrutando del vino DOCa Rioja una tarde de otoño.
Dos amigos difrutando del vino DOCa Rioja una tarde de otoño.

Salpicada de contrastes y colores, y aderezada con una gastronomía envidiable, Rioja es el destino idóneo para una escapada durante los meses de otoño. La Denominación, consagrada recientemente como uno de los mejores destinos enoturísticos del mundo en el World's Best Vineyards 2023, ofrece un sinfín de experiencias para todos los públicos en torno al vino y su cultura envueltas por la tradición de la vendimia. Sus cielos aún despejados y temperaturas agradables permiten disfrutar de unos paisajes icónicos y conocer su singular cultura en la época más especial del año para visitarla.

Catas y maridajes para deleite del paladar, actividades para pequeños y mayores -como un paseo en bici entre viñedos o un picnic en el guardaviñas- y experiencias inolvidables -como un recorrido en globo o un tratamiento relajante de vinoterapia- son algunas de las propuestas de la Denominación de Origen más visitada de España. Y todo ello a la vez que conoces de cerca las auténticas catedrales del vino: de las más de 600 bodegas que integran Rioja, 202 abren sus puertas al público para dejarnos entrever los girones de la historia, los calados más ocultos o los estallidos vanguardistas y contemporáneos en construcciones arquitectónicas fascinantes, familiares, centenarias, modernas, innovadoras, tradicionales…, ninguna deja indiferente al cruzar su umbral.

Además de sus “catedrales”, Rioja es famosa por la hospitalidad y alegría de su gente, que llena de vida los pueblos de las tres zonas de la Denominación -Rioja Alta, Alavesa y Oriental-, algunos con un encanto reconocido, catalogados como los Más Bonitos de España. San Vicente de la Sonsierra, Laguardia, Quel, Ocón, Haro o Briones concentran en sus estrechas calles belleza y saber y se erigen como destinos ideales para apreciar el carácter riojano.

La vendimia como telón de fondo

Durante el periodo de vendimia, Rioja se tiñe de fiesta, rindiendo homenaje al esfuerzo realizado durante todo el ciclo de la vid. Los visitantes que se acercan son partícipes de este proceso lleno de respeto, raíces y cierta magia. Los pueblos se ambientan con los festejos, regados por supuesto con uno de los mejores vinos del mundo.

Durante el periodo otoñal, en Rioja pueden disfrutarse experiencias únicas 'ad hoc', además de las propuestas disponibles todo el año. Museos, conciertos, festivales y talleres creativos relacionados con el vino y su cultura llenan calles y bodegas. Personalizar tu botella o elaborar tu propio vino son algunos de los reclamos que, cada año, miles de visitantes no quieren perderse.

Caparrones o patatas a la riojana, un plato típico.

Caparrones o patatas a la riojana, un plato típico.

/ DOCa Rioja

Además, no puede faltar el surtido de especialidades de la cocina típica de esta Denominación, como los caparrones, las patatas con chorizo (“a la riojana”) o las chuletillas asadas al sarmiento, entre otros menesteres que, ahora, con el buen tiempo, aunque fresco, apetecen como nunca. Gastronomía de kilómetro cero que se puede degustar tanto en restaurantes de pueblos y ciudades como en bodega. Eso sí, imprescindible maridar cualquier bocado con vino de Rioja, hay uno para cada persona y ocasión; descubre el tuyo este otoño.

Paisajes dignos de lienzo (o Instagram)

A pesar de que la DOCa Rioja es mundialmente conocida, existen infinidad de planes que, más allá de la enogastronomía, siguen siendo una opción exquisita para llevar a cabo en esta época del año.

Imagen panorámica de parcelas en Rioja.

Paisaje otoñal en Rioja durante la época de vendimia.

/ DOCa Rioja

En otoño, el paisaje está en su máximo esplendor, por lo que es idóneo disfrutar de unas increíbles vistas en los miradores de El Rollo, en Briñas, o el Mirador de Briones.

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