5 consejos para unas vacaciones perfectas con niños

Guía práctica para disfrutar de los viajes largos con niños pequeños.

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Foto: AleksandarNakic / GETTY

Las vacaciones en familia pasarán a formar parte del álbum de recuerdos que se conservará toda la vida. El verano, con las vacaciones escolares por medio, es la época en la que las escapadas con niños son más frecuentes. Se trata de un periodo idóneo para olvidar las preocupaciones de la rutina y pasar tiempo con los niños, dejando que su curiosidad, su energía y su ilusión empapen al resto de la familia. Y es que ‘esos locos bajitos’ son, sin duda alguna, los que más disfrutan de las vacaciones y, como cualquier persona con espíritu viajero, también están encantados de descubrir mundo. Si bien es cierto que a la hora de efectuar un viaje - sobre todo si es de larga distancia- es necesario tener en cuenta las precauciones y los cuidados extra que requieren los más pequeños de la casa. Para ello, la marca Lupilu junto a la piscóloga Silvia Álava, han elaborado una guía práctica con cinco claves para que los padres y madres disfruten tranquilos de las vacaciones de verano sin renunciar al bienestar de sus hijos.

1.- Sí a los viajes largos con niños

Muchas veces los desplazamientos con niños suponen a las familias grandes quebraderos de cabeza. Algo que se puede descartar desde ya, siempre y cuando se planifique bien el viaje. Es importante calcular la duración del trayecto, pensar en las paradas que se harán durante el camino, su frecuencia y ubicación exacta. También resulta fundamental explicar a los niños con detalle en qué consistirá el viaje, qué lugares se visitarán y dejarles claro qué se esperará de ellos.

2.- Mantener una alimentación equilibrada y saludable

El viaje ya está en marcha y una duda fundamental asalta a los padres: “¿Qué van a comer los niños fuera de casa?”. Casi todos los restaurantes incluyen en sus cartas menús infantiles, que se adaptan a las demandas nutricionales de los niños. Si se viaja con niños menores de dos años y el plan requerirá pasar más tiempo de lo habitual fuera de casa, puede que la situación, a priori, parezca más complicada. En estos casos, lo mejor es intentar llevarles la comida hecha de casa, metiendo en la maleta tarros de purés y cremas. Si el tiempo apremia, una buena opción es comprar potitos elaborados con ingredientes naturales para que ellos también puedan saborear el viaje. 

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3.- Hábitos de higiene infantil sin agobios

En la maleta nunca faltarán las palas, las toallas, la merienda, la protección solar… Pero, ¿qué sucede con los productos de higiene de los niños? Llegados a este punto lo mejor es no volverse loco, ya que las necesidades de higiene de los niños en verano son las mismas que el resto del año. Algo de ropa de recambio, pañales y toallitas para bebé sin perfume son imprescindibles en el bolsa de aseo. 

4.- Intentar no perder la rutina

Aunque durante las vacaciones los horarios y las actividades rompen con lo habitual del resto del año, al viajar con niños es importante procurar no alterar del todo el ritmo al que están acostumbrados. Relajarse en cuestión a los tiempos y ser más flexibles, no está reñido con mantener los ritmos de sueño y los horarios de las comidas

5.- Crear un ambiente idóneo para el sueño

Los hábitos nocturnos se trastocan al salir fuera de casa, sobre todo, si el día está cargado de excursiones y actividades. Aunque estas circunstancias resulten inevitables, es importante ayudar a los niños a autorregular su sueño y que adapten su ritmo sueño-vigilia. Algo tan sencillo como darles un baño relajante perfumado, masajearles suavemente o terminar el día con actividades tranquilas - como leerles un cuento con luz tenue- les ayudan enormemente a conciliar antes el sueño y a dormir plácidamente toda la noche.