Trancoso, la histórica aldea portuguesa que es célebre por un zapatero profeta

Atravesamos la Puerta del Rey para descubrir qué nos espera tras sus murallas

José Miguel Barrantes Martín
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Foto: vector99 / ISTOCK

Dejamos atrás la frontera española y el Parque Natural de Arribes del Duero para avanzar por tierras lusas hacia los dominios del distrito de Guarda, donde una bella población amurallada promete no defraudarnos.

La iglesia de Troncoso
La iglesia de Troncoso | vector99 / ISTOCK

Trancoso, una de las aldeas históricas de Portugal, nos espera para mostrarnos uno de los ejemplos mejor conservados de entre las villas medievales del país, así como para cautivarnos con relatos que forman parte de su identidad.

Historias que dejan poso

Más allá de La Raya, esa frontera secular entre España y Portugal, existen poblaciones que han jugado un papel crucial y estratégico en la defensa del territorio.

Trancoso, dada su posición elevada sobre la plataforma mesetaria, fue uno de esos puntos que soportaron los envites de los Reinos y sus luchas durante la Edad Media.

Una de las impresionantes puertas amuralladas de la ciudad
Una de las impresionantes puertas amuralladas de la ciudad | Gerd Eichmann

El alargado trazado de la localidad actual esconde en su entramado urbano un casco histórico de calles empedradas y robustas casas rodeadas de murallas ancestrales, donde el paso de la historia ha ido haciendo germinar episodios que han trascendido la cotidianidad.

Tal es el caso de lo ocurrido con António Gonçalves Annes Bandarra - conocido popularmente como Bandarra -, un zapatero nacido en la villa de Trancoso, en los albores del siglo XVI, que compuso una obra en verso en la que recogía una serie de profecías, entre las que auguraba la desaparición del rey Don Sebastián y su reaparición más tarde.

Las robustas calles de Trancoso son huella de la fuerza defensiva que fueron en un pasado
Las robustas calles de Trancoso son huella de la fuerza defensiva que fueron en un pasado | Vitor Oliveira

El hecho de que, tras la muerte del zapatero profeta, durante la batalla de Alcazarquivir, el rey cayera en combate, supuestamente, pero no se encontrara su cuerpo – un hecho nada extraño dadas las normas de la guerra en aquella época -, hizo alimentar la credibilidad de las adivinaciones de Bandarra, motivando que muchos impostores se presentasen como la figura reencarnada del rey, como el sonado caso de Gabriel de Espinosa, el “pastelero de Madrigal”.

Una historia que nos ha legado el apellido “Bandarra” como sinónimo de persona sinvergüenza.

Hay curiosos vestigios de las culturas que han pasado por este pueblo
Hay curiosos vestigios de las culturas que han pasado por este pueblo | Vitor Oliveira

Otra de las grandes leyendas de Trancoso es la que está relacionada con la puerta de Carvalho - una de las que da acceso a la villa a través de las murallas, al igual que la monumental Puerta del Rey -, ligada al asedio musulmán y a la loca incursión en el campamento oponente del caballero João Tição, quien robó una de las banderas enemigas regresando después a toda velocidad, hasta este punto, montado en su caballo, con el infortunio de hallar la muerte tras la gesta.

De lo que sí que no cabe ninguna especulación ni leyenda es de la boda real entre el famoso rey Dinis y Santa Isabel de Aragón en la Ermita de São Bartolomeu de Trancoso, que no hace sino refrendar la importancia que tenía esta población en el transcurso de aquellos siglos en la época medieval.

Más que un salto en el tiempo

Se suele decir de aquellos lugares que han conservado su fisionomía durante siglos que entrar en ellos es como dar un salto en el tiempo. Y así ocurre en Trancoso, donde el pasado se adhiere a nuestro paso como el rocío lo hace a las hojas de los árboles en una mañana invernal.

Esta muralla es una de las mejor conservadas de Portugal
Esta muralla es una de las mejor conservadas de Portugal | Gerd Eichmann

La experiencia no puede ser más esclarecedora en este sentido al penetrar por las calles de la localidad hasta llegar al centro del casco histórico y toparnos con el Pelourinho - el imponente rollo que daba la categoría jurisdiccional a la villa -, seguir caminando por uno de los más bellos conjuntos medievales de Portugal y llegar hasta el castillo, en lo más alto del recinto amurallado, que luce seguro su robusta figura desde hace más de mil años.

La achatada Torre del homenaje, su mayor estandarte y punto más alto de la población, es un excelente mirador de todo el entorno y de las otras torres que forman parte de la barrera defensiva.

Al pasear por las calles de Trancoso sentirás que retrocedes unos cuantos siglos al pasado
Al pasear por las calles de Trancoso sentirás que retrocedes unos cuantos siglos al pasado | Paul Barker Hemings

También desde allí divisamos la iglesia de São Pedro, lugar de descanso del profeta Bandarra y representante de una herencia cristiana que convivió con una importante comunidad judía, de la que hoy en día podemos admirar su huella en las numerosas casas que perviven aún, con sus características dos puertas, como ocurre en el caso de la más representativa de todas ellas, la Casa do Gato Preto, que perteneció a un rabino.

Pero si queremos admirar una de las mejores muestras de la antigüedad de Trancoso como población, nada mejor que acercarnos a las inmediaciones del Palacio de Justicia para toparnos con una necrópolis visigoda compuesta de treinta y cinco sepulcros. Cavidades talladas en la piedra que gritan a voces el paso del tiempo y nos permiten comprender por qué Trancoso es una de las célebres aldeas históricas de Portugal.