Hoteles con encanto en Sierra Nevada

A pie de pista o algo más lejos si lo que se busca es paz y tranquilidad. Son muchas las opciones de alojamiento en torno a la mejor estación andaluza, una de las preferidas de los amantes de los deportes de nieve. Pero hasta aquí no se viene solo a divertirse sobre las tablas: también hay que disfrutar de los paisajes bañados por el sol de invierno y de un tentempié caliente con vistas a la montaña. Para la noche quedan agradables veladas al calor de la chimenea en alguno de estos recogidos refugios.

Silvia Roba
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Foto: El Lodge

Situada en el sistema Penibético, dentro del Parque Nacional de Sierra Nevada, la estación andaluza es la más meridional de Europa y la que cuenta con la cota más alta de España. Su buen clima, su proximidad con la ciudad de Granada, e incluso con el mar, hacen de ella un destino único para las vacaciones. Con un total de 110 kilómetros esquiables es una de las favoritas de los amantes de los deportes de invierno, que tienen a su disposición un sinfín de alojamientos que piensan especialmente en ellos.

A 2.300 metros de altitud y con acceso directo a las pistas, El Lodge es lo más parecido a un refugio alpino. Atención, que las reservas vuelan: este edificio de madera finlandesa, con una cuidada decoración vintage, dispone solo de 20 habitaciones. Las hay especiales para parejas, para familias numerosas, con vistas a la montaña y con salas de estar independientes, como la Suite Ático y la Suite Penthouse, con claraboyas en el techo por las que se cuela el brillo de las estrellas.

Jeremy.M.A.Rata

Los huéspedes del Lodge pueden asistir a clases personalizadas de esquí y de snowboard y descansar más tarde en el Spa o en la única piscina exterior climatizada de Sierra Nevada. Al aire libre está también una de sus cuatro áreas de restauración, Sun Deck, donde se puede degustar desde una sopa caliente a la hora del almuerzo hasta un cóctel justo cuando el Sol comienza a esconderse.

No hay frío que valga: en esta espectacular terraza calientan las botas de los clientes para que puedan disfrutar, al calor de las mesas con hoguera de leña, del atardecer.

Vincci Selección Rumaykiyya

En el corazón de Pradollano, también a pie de pista y con un telesilla justo a la puerta, el Vincci Selección Rumaykiyya presume de ser uno de los hoteles más altos de Europa, ubicado como está a 2.400 metros de altura. Sus habitaciones y espacios comunes comparten un cierto aire rústico, con la madera como elemento protagonista en la decoración.

Su zona après ski está siempre muy concurrida, gracias a sus cómodos sofás y a su chimenea, en torno a la cual los huéspedes conversan antes o después de recuperar energías en el Nammu Spa. Una cena en el restaurante La Alquería sirve siempre como colofón a una gran jornada de esquí.

Thierry Delsart

En el Meliá Sierra Nevada, en pleno centro comercial y de ocio de la estación, dos son las opciones para disfrutar de la gastronomía: La Tinaja de la Sierra, especializada en carnes a la brasa, y La Bodeguita, un animado bar para saborear las típicas tapas granadinas. Aquí el placer no se acaba en la nieve. Los clientes pueden contemplar el atardecer desde el Spa, activarse en una sesión guiada de fitness o tomar una copa escuchando música en directo mientras los niños se divierten en el club infantil.

Acogedor y con encanto es también el HG Maribel, del que se puede entrar y salir esquiando desde la propia terraza del hotel. 

La Almunia del Valle

Los pueblos y paisajes de la vega de Granada se han convertido en un centro de operaciones perfecto para quienes eligen la estación de Sierra Nevada. Apenas a 25 minutos de distancia, La Almunia del Valle solo tiene un objetivo: ofrecer a sus huéspedes tranquilidad. José Manuel y Patricia son los anfitriones en este hotel boutique concebido como un cortijo serrano, rodeado de almendros y olivos centenarios, con terrazas-miradores construidas sobre los tejados de piedra del edificio.

También en las estribaciones de Sierra Nevada abre sus puertas El Balcón de las Nieves, un hotel rural situado en el paraje de Cumbres Verdes, que a sus propietarios les gusta definir como “un verdadero hogar”.

Las habitaciones son rústicas, estilo que predomina también en La Garapa, una antigua granja reformada y convertida hoy en un hotel con mucho encanto. Desde sus alegres estancias, con paredes pintadas de vivos colores (amarillo, verde, azul...), las vistas son magníficas.

Barceló Granada Congress

Granada no queda lejos de Sierra Nevada, por eso muchos deciden alojarse en la ciudad, a unos 40 km. Una distancia corta para visitar La Alhambra durante la escapada o disfrutar de sus animadas noches.

A pocos minutos del centro histórico, el Barceló Granada Congress ofrece un Pack Especial Nieve que incluye picnic, bebida caliente y masaje relajante, al que se le puede sumar los traslados de ida y vuelta a la estación, forfait (a la venta en recepción) y aparcamiento.

Alhambra Palace

Inaugurado en 1910, el Alhambra Palace es el hotel cinco estrellas más antiguo de España, cuyo ambiente nos traslada a un palacio nazarí. Celosías y artesonados, cobre y maderas nobles recuerdan que estamos muy cerca de la Fortaleza Roja, por mucho que el blanco sea el color que motive nuestro viaje. Hacia el bosque que la rodea miran sus elegantes habitaciones.