Sierra de Gata: ocho razones para descubrir el último paraíso de Extremadura

El otoño es el mejor momento para visitar esta comarca de personalidad única

 

Noelia Ferreiro
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Foto: Fotoeventis / ISTOCK

En el noroeste de la provincia de Cáceres, separada de Portugal por una mera línea imaginaria, se esconde la Sierra de Gata, una tierra discreta y silenciosa con un hermoso patrimonio cultural, un entorno deslumbrante y una identidad única. Estos son los motivos para descubrir el último paraíso de Extremadura.

Por su arquitectura Popular

Desde la soledad de Trevejo hasta las calles floridas de Gata; desde el aire señorial de Hoyo hasta el pintoresco Robledillo de Gata, pasando por las bellas plazas porticadas de San Martín de Trevejo. Cada uno de estos pueblos es una joya de arquitectura rural, una maravilla de piedra y madera con un rico patrimonio. Por algo han sido declarados Conjunto Histórico Artístico.

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Por su lengua propia: A Fala.

En el triángulo de San Martín de Trevejo, Eljas y Valverde del Fresno se esconde un tesoro lingüístico que aporta riqueza a la comarca. Se trata de a fala, una lengua propia que se mantiene como detenida en el tiempo. Conocer este legado, cuyo origen está en el galaico portugués que nació tras la romanización, es otro de los atractivos de este mágico rincón.

Por su gastronomía.

Alimento para el alma, pero también para el cuerpo, en la Sierra de Gata el paisaje se sirve en la mesa: el aceite de oliva, los quesos artesanales, la miel, las verduras y la riqueza micológica conviven en armonía con el cabrito y los productos derivados de la matanza del cerdo. En los fogones de esta comarca nació también un plato vanguardista: la ensalada de naranjas, aclamada por el mismísimo Ferrán Adrià.

Por la magia del senderismo.

Sierra de GataEn la provincia de Cáceres, y hasta la de Salamanca, la calzada romana conocida como Via Dalmacia transcurre por la Sierra de Gata en un entorno de una belleza especatacular. Así, éste nos ha parecido un lugar perfecto desde el que desearos muy buenos días. | Spain --- Couple trekking along an ancient roman road. Sierra de Gata, Spain --- Image by © Mauricio Abreu/JAI/Corbis

La Sierra de Gata cuenta con una extensa red de caminos señalizados, ideales para descubrir su extraordinario valor paisajístico. Un sendero de Gran Recorrido (GR-10) atraviesa la comarca en el límite con las Hurdes, mientras que cinco senderos de Pequeño Recorrido (PR) y otros senderos locales (SLs) ofrecen interesantes rutas por parajes montañosos.

Por sus rutas ciclistas.

La Sierra de Gata tiene una red señalizada de senderos que suman más de 200 km y un catálogo de 10 rutas: la de la Fatela, las Órdenes Militares, la de las Fuentes… nombres que invitan a disfrutar del pedaleo al paso de castillos, monasterios y conventos evocadores. El paisaje serrano es ideal para abordar en bici.

Por sus posibilidades para el birdwatching.

Esta comarca es un edén para las aves en el que la reina indiscutible es la grulla. Especialmente en otoño, cuando se acercan a la isla del Pantano del Borbollón para convivir con patos, gansos, gaviotas y cormoranes. También comparten el cielo serrano con la tercera mayor colonia de buitres negros de toda Europa, que anida en el valle del Árrago. Águilas, halcones, milanos y elanios completan este retablo ornitológico que invita a toda la familia a conocerlo de cerca.

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Por la fiebre del oro.

¿Sabías que los ríos están bañados en oro? Hoy, como antaño, también se puede buscar la pepita entre sus aguas. Llegar a caballo con el atuendo apropiado, aprender a manejar la batea y conocer los regatos dorados conforman una divertida aventura: la de convertirse en un auténtico buscador de oro como en la primera mitad del siglo XX.

Por el geocaching: busca tu tesoro.

Con sus construcciones en piedra seca, sus acebuches y sus vacas, los pajares de Santibáñez el Alto constituyen un rincón embriagador, ideal para buscar un tesoro. Por eso en este lugar, declarado Bien de Interés Cultural, se puede practicar geocaching. Un juego idóneo para la familia, en el que sólo hace falta disponer de un sistema de GPS en el móvil o bajarse una aplicación.