Sídney y sus maravillas naturales

Su relación de amor con la naturaleza, su culto al sol y su clima benévolo le llevaron a colocarse de cara al mar para erigirse en uno de los entramados urbanos más modernos y cosmopolitas del mundo. Atrevida, hedonista, extravagante, Sídney es la vanguardia de las antípodas, la ciudad que mejor ha sabido conjugar la sofisticación de una megalópolis con un ritmo de vida alegre y desenfadado, una sensación de perpetuas vacaciones. De esta simbiosis perfecta nació una urbe excéntrica como ninguna, con una población capaz de devorar con fruición la más alta cultura, pero también de rendir un exigente culto al cuerpo que hace del deporte su religión. Será por eso por lo que Sídney se cuela cada año entre los primeros puestos de las ciudades con mayor calidad de vida.