Oymyakon, el pueblo más frío del mundo

Los termómetros registran hasta los 68 grados centígrados bajo cero en este municipio de Siberia.

Miryam de Muro
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Foto: andzher / ISTOCK

 Situado al este de Siberia, la localidad de Oymyakon alcanza temperaturas extremas durante todo el invierno. Tanto es así, que hasta se forman estalactitas en las pestañas de los habitantes de este municipio, considerado el más frío del mundo.

Suelos con una capa de hielo y mercados de pescado congelado al aire libre son parte del día a día de los 450 habitantes de este territorio de la República de Sajá (Rusia), donde los estudiantes acuden a clase hasta que las temperaturas bajan de los -52°C.

Tampoco se libran de la jornada laboral los adultos, que acuden a diario a trabajar en sus coches a los que nunca se les detiene el motor, ni de día ni de noche,pues existe el riesgo de que no puedan arrancarlo porque la gasolina se haya congelado.

Este invierno, las temperaturas han alcanzado los -62°C, pero muchos vecinos aseguran que llegaron a estar a menos 68 grados, temperatura que el termómetro de la estación de meteorología no registró porque dejó de funcionar del frío que hacía.

Oymyakon está habitado desde la época de la Rusia comunista (siglo XX), cuando el gobierno soviético convirtió Oymyakon en un asentamiento permanente. Antes era solo una parada para los pastores nómadas que descansaban con sus renos junto a las aguas termales del manantial homónimo.

La temperatura más baja registrada en Oymyakon  hasta ahora, se dio en 1933, cuando se registraron -67.7°C, la temperatura más baja de una aldea habitada del hemisferio norte. Sin embargo, ésta nno es la cifra térmica más baja de la historia. Ésta se alcanzó en 1983, en la base Vostok de la Antártida, cuando el mercurio bajo hasta los -89,2ºC.

Al contrario de lo que se pueda pensar, los habitantes de este pueblo detestan el frío. Durante el invierno, pasan la mayor parte del tiempo en sus casas leyendo o viendo la televisión, y cuando tienen que ir al baño no les queda otra opción que acudir a una pequeña cabaña construida junto a la casa, pues las tuberías reventarían debido a las extremas temperaturas.

La vida cultural en Oymyakon es bastante rica. Museos, bibliotecas, teatros y gimnasios son algunos de los edificios más visitados por los habitantes para evitar pasar frío.

En los mercados, las frutas y verduras son difíciles de encontrar y a precios altos, pues se importan de otras regiones. La ganadería de renos, vacas y caballos es la principal fuente de recursos, junto a la minería y la pesca.

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