De paseo por Manchester

Es cierto que esta ciudad inglesa no tiene fama de ser una de las más bonitas monumentalmente hablando pero aún así tiene su aquél.

Foto: Atlantide Phototravel/Corbis

Manchester es una ciudad básicamente industrial y, quizá éste sea el motivo de no ser una ciudad llena de monumentos y de lugares turísticos en los que deleitarse. La verdad es que tiene pocos aunque, como las meigas, haberlos haylos.

Todo turista que se precie tiene que pasar por la Noria de Manchester para disfrutar de las mejores vistas de la ciudad. Esta mole de hierro que recuerda al London Eye, se encuentra en pleno centro de la ciudad, entre los edificios Ubis y Printworks. El primero de ellos es un centro de exhibiciones mientras que el segundo un conglomerado de ocio donde podemos encontrar desde restaurantes o tiendas hasta exposiciones, cines o conciertos.

Desde lo más alto de la noria, una de las vistas típicas es la Shamble Square. Aquí nos encontramos con el Old Wellington Inn un edificio de madrera construida en 1552. Es la más antigua de la ciudad de este tipo y actualmente funciona como pub. Otro de los edificios emblemáticos de la plaza es el Sinclairs Oyster Bar, otro de los pubs más famosos de Manchester.

Muy cerca de aquí, en la calle Victoria se encuentra la Catedral de Manchester, de estilo gótico construida a finales del siglo XV. Este edificio ha sufrido muchas restauracione y reconstruida e, incluso, una ampliación durante el periodo victoriano. La última reconstrucción fue en el siglo XX debido al daño sufrido por las bombas de la II Guerra Mundial que, a pesar de todo, dejaron la estructura gótica intacta.

Una de las plazas de imprescindible visita es Albert Square donde se ubica el Ayuntamiento de Manchester un edificio de estilo neogótico diseñado por Alfred Waterhouse en 1877. Llama la atención de él los murales de Ford Madox Brown con la historia de la ciudad. Por otra parte en la plaza encontramos una estatua de mármol de Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha, esposo y consorte de la Reina Victoria.

Por su parte la Biblioteca Central bien merece una visita. Muy próxima al Ayuntamiento, el edificio posee una forma circular en un estilo neoclásico tradicional basada en el Panteón de Roma.

Algo más lejos, los Jardines de Piccadilly coronados por una fuente invitan a la tranquilidad y el sosiego. Situados en uno de los extremos de la calle Market, están muy cerca del barrio bohemio de la ciudad, el de Oldhma Street.

Y los amantes del fútbol no se pueden marchar de la ciudad sin visitar el Old Trafford o "Teatro de los Sueños". Estadio del Manchester United desde 1910 miles de turistas lo visitan cada año.