Cinco pueblos andaluces donde primero llegan los fríos otoñales

Un recorrido por la Andalucía más fría y pintoresca. 

Manuel Mateo Pérez
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Foto: AlbertoLoyo / ISTOCK

Los primeros fríos del otoño llegan a los pueblos más altos de la región, todos ellos ubicados en espacios naturales protegidos. Este es un paseo por las villas más blancas, pintorescas y frescas del interior de Andalucía donde no conviene olvidar alguna prende de abrigo.

Alájar

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El caserío blanco de Alájar se extiende a los pies de la Peña dibujando la curiosa figura de un lagarto, rodeado por frondosos bosques de castaños, alcornoques y encinas que aprovechan la presencia de numerosas fuentes y manantiales. El entramado urbano de esta localidad onubense situada en el Parque Natural de la Sierra de Aracena es una madeja de callejuelas angostas y tortuosas que desembocan en plazoletas íntimas de simetría irregular. Las viviendas abren en los muros de tapial pequeños vanos embellecidos con cercos, guardapolvos y frontones inspirados en la arquitectura barroca andaluza.

Grazalema

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Grazalema es el corazón de una de las rutas más bellas de España. En este singular trozo de la geografía gaditana, donde se registran las mayores lluvias del país, la naturaleza ha dejado rarezas botánicas como el pinsapar, un abeto prehistórico único en la península ibérica, y ha permitido el establecimiento de pueblos de arquitectura blanca, de soleadas plazas, calles tortuosas y fortalezas medievales. Grazalema vertebra la ruta de los Pueblos Blancos, a través de una red de caminos que unen las provincias de Cádiz y Málaga, desde una franja de altas montañas que se encrespan por Arcos de la Frontera y se pliegan en la romántica ciudad de Ronda.

Segura de la Sierra

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Segura de la Sierra cobija un puñado de monumentos de máximo interés. El primero de ellos es su Castillo que gobernó Rodrigo Manrique, el padre de Jorge Manrique autor de las célebres ´Coplas’. A los pies de este castillo jiennense se halla el Ayuntamiento, un noble edificio renacentista unido a un arco adintelado. Su calle asciende hasta la iglesia de Santa María del Collado, un templo del siglo XVI que cobija en su interior imágenes de estilo gótico. Frente a la iglesia manan los caños de la fuente imperial de Carlos V, blasonada con el escudo de armas del emperador.

Constantina

La antigua fortaleza de Constantina, localidad sevillana ubicada en el Parque Natural de la Sierra Norte, conserva la planta de época almorávide y algunas de las torres que custodiaban sus murallas. En las faldas del castillo se apiñan las intrincadas callejuelas de la Morería, el barrio más antiguo de la localidad habitado antes de la reconquista por la comunidad andalusí. La iglesia de la Encarnación emana un aliento mudéjar y por fuera un aire renacentista manifestado en su airosa torre campanario, de estilo renacentistas.

Trevélez

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Trevélez es uno de los pueblos más altos de España. Está en Granada, a los pies de Sierra Nevada y sus barrios se alzan por encima de los 1.476 metros de altura, recostados sobre las abruptas pendientes que caen desde el pico Mulhacén, el techo de la Península Ibérica. Trevélez es un pueblo blanco como la nieve, rodeado de barrancos, pedregales, inexpugnables farallones y arroyos de aguas frías y cristalinas que descienden por los valles de la Alpujarra granadina hasta calmar sus humores en el río Guadalfeo.

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