China, hogar del panda gigante

La Semana Cultural del Panda Gigante de Pekín pone de manifiesto la influencia global de este bello animal.

Estela Pérez
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Foto: zeleno / ISTOCK

Su apariencia de enorme peluche despierta la ternura hasta de los más rudos. Los ancestrales pandas gigantes -su origen se estima hace más de dos millones de años- se rigen por unas costumbres tranquilas y respetuosas. A pesar de ser carnívoros, curiosamente, el bambú es su manjar favorito, planta que pueden comer en grandes cantidades hasta saciar las necesidades que requieren los 125 kg de peso de su organismo. Amenazados por la extinción, los pocos que quedan en libertad -se calcula que la población salvaje ronda los 3.000 ejemplares- , habitan en climas frescos y húmedos. Este ambiente es característico de su localización originaria, las remotas regiones montañosas de China, país que ha hecho de este animal un símbolo cultural. Con el objetivo de promover la importancia y preservar los escasos ejemplares que quedan de este magnífico mamífero, en Pekín se ha inaugurado la primera edición de la Semana Cultural del Panda Gigante

El evento engloba diversos actos y exhibiciones con el panda gigante como protagonista indiscutible. Uno de ellos es una exposición sobre la evolución del cuidado de este gigante bicolor en Sichuan, a través de fotografías, películas, juegos de realidad virtual o carteles en el Museo del Monumento del Milenario pequinés. Además, un mapa interactivo muestra los distintos países donde el panda ha sido enviado por el Gobierno chino como símbolo de intercambio y cooperación internacional. España o México son algunos de los 15 países donde ejemplares de estos exóticos osos han sido recibidos para la observación, cría e investigación en zoológicos y otros centros. Los obsequios de pandas gigantes a zoológicos extranjeros marcaron algunos de los primeros intercambios culturales entre China y el mundo occidental en la década de los 70, en la conocida como "diplomacia del panda”.

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En palabras de Yang Chao, director de la Administración Estatal de Bosques de China, ”preservar al oso panda y su hábitat natural es cosechar todos los beneficios sociales y económicos asociados con él”. Así, la Semana Cultural del Panda se conforma como un intento por extender "una filosofía de paz, desarrollo y cooperación”, según afirmaba Chao. 

Este evento, que en adelante se celebrará cada dos años, coincide con la noticia de la apertura del primer Parque Nacional del Panda Gigante de China, localizado entre las provincias de Sichuan, Shaanxi y Gansu, en el centro-oeste del país. El proyecto aspira a acoger unas 8.000 especies distintas de fauna y flora en un espacio de 27.000 kilómetros cuadrados - triplicando en extensión al parque nacional de Yellowstone, EEUU- . El parque se estructurará en 80 áreas de preservación, orientadas al crecimiento de las poblaciones de flora y fauna, a la mejora de la biodiversidad y a la estimulación de la interacción entre diferentes comunidades de pandas. Aunque todavía no se ha confirmado la fecha exacta, se espera que el parque abra sus puertas a finales de año.

Actualmente, China alberga 67 reservas naturales orientadas a la protección de pandas gigantes, cuya población casi se ha duplicado desde los años 70.

El tótem de China

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La simbología del oso panda es de suma importancia en el Imperio del Sol Naciente. La traducción literal de su nombre en chino es “oso-gato-grande”. Omnipresente en las tradiciones chinas, el panda simboliza la fragilidad, la ruptura con antepasados o el pensamiento lateral. Su combinación cromática en blanco y negro, responde al equilibrio de las energías, asociadas al yin y el yan. Además, la toma del panda como tótem responde al fomento de la inteligencia, al desarrollo del alma y a la eterna juventud.