Yoga junto al Kilimanjaro, por Mariano López

Crecen las propuestas para correr, caminar y meditar. Y las escapadas a ciudades que aporten energía.

Mariano López
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Foto: VIAJAR

Cuáles son las principales tendencias del turismo mundial? ¿Qué tipo de novedades esperan a los viajeros en sus próximas vacaciones? Cada año, el equipo de análisis de la World Travel Market y la red de investigadores de Euromonitor International publican un informe, Global Trends Report, que suele contener la respuesta más documentada a estas preguntas, las claves que van a guiar las novedades de una industria que en 1950 atendía 25 millones de viajeros y que va a cerrar este año con más de 1.200 millones de viajeros. La primera clave es la atención al bienestar físico y mental, el valor de los viajes que cuidan las emociones y las arterias. Crecen, más bien se disparan, las propuestas para correr, caminar y meditar. El mejor ejemplo de esta tendencia tiene más de mil años: el Camino de Santiago, que continúa su auge. Interesan, sobre todo, los deportes que se pueden disfrutar en plena naturaleza –cicloturismo, senderismo– y los que requieren un esfuerzo extremo, como el maratón. El yoga extiende su influencia a los safaris, los parques naturales, los hoteles de montaña y de desierto. Inspirar, respirar y llenarse de energía, en el Gobi o junto al Kilimanjaro.

El precio del petróleo se cree que seguirá bajo –o, al menos, que no volverá a dispararse– los próximos dos años. Quizá durante toda la era Trump, partidario del fracking. Buena noticia para las compañías aéreas. Es posible –solo posible– que vuelvan los vuelos low cost a las rutas del Atlántico Norte y que regresen, con base en Londres, los aviones supersónicos, herederos del Concorde. Si el Brexit no desploma el valor de la libra.

Las futuras relaciones de los viajeros con las aerolíneas y los aeropuertos pasarán, queramos o no, por el teléfono móvil. El telefonino –como lo llaman en Italia– será también el modo preferente de acceso a la compra por Internet de vuelos, hoteles y viajes combinados. Las ventas de viajes a través del móvil se estima que serán el 70 por ciento del total en el 2020. Las agencias de viajes tendrán que dominar el que puede ser su gran aliado tecnológico: las gafas de realidad virtual, excepcionales para anticipar los detalles –y las emociones– del destino. 

Crecerá también el turismo urbano, de corto y medio radio, las escapadas de fin de semana a ciudades que también aporten energía. Con los vuelos a buen precio, el freno a estas escapadas se encuentra en las tarifas de los hoteles, prohibitivas para los más jóvenes, los milennials. Como solución, han empezado a emerger hoteles que ofrecen habitaciones con literas, baños compartidos y desayunos ligeros, siempre con conexión WiFi gratuita. Emergen también las empresas que proponen comunidades de alojamiento, redes co-living para nómadas.

El informe recoge también algunas tendencias regionales: en China, el crecimiento de los parques temáticos –ahora hay 59 en construcción–; en India, la irrupción en la industria de las mujeres; y en Europa y América, la creciente implantación en los hoteles de servicios on line para proveer de ropa a los viajeros frecuentes, liberados por fin de su equipaje. Como colofón, el informe incluye una encuesta que pregunta a viajeros de todo el planeta qué es lo que más valoran en sus viajes. La mayoría de los encuestados elige, como primera razón y motivación de sus viajes, el inmenso valor que les supone viajar con la pareja, los hijos, la familia. Es la única excepción del informe, porque no es una tendencia. Es una constante, más antigua, quizá, que el Camino de Santiago.