Y si me lesiono o causo daño a alguien durante un viaje...

Sólo un 30 por ciento de los viajeros españoles contrata seguros de viaje, una cifra que va en aumento por su utilidad en imprevistos como el retraso en un vuelo, la pérdida del equipaje o cubrir la asistencia médica en el extranjero.

Carlos Perelló con la colaboración de Intermundial Seguros

1. Si durante un viaje sufro un percance, ¿qué documentos debo aportar para reclamar a la aseguradora?
Los certificados y facturas que puedan afectar a cualquiera de las garantías solicitadas: compra de medicamentos, pérdidas de equipaje... Si no se documenta convenientemente, la aseguradora no se hará cargo de los gastos.

2. ¿Qué debo hacer si tengo que anular un viaje contratado o interrumpirlo?
Tiene que demostrar a la compañía de seguros que la anulación o interrupción se ha debido a una causa inevitable que estaba garantizada por el seguro. Hay que aportar los documentos que acrediten este hecho. También los documentos remitidos por la agencia que demuestran las características del viaje contratado, así como la factura de los gastos de cancelación establecidos por el organizador turístico.

3. ¿Y si mi viaje se demora debido al retraso de un medio de transporte?
Hay que presentar la documentación de la compañía transportista que demuestre el retraso sufrido, así como los justificantes y facturas oportunas, los gastos adicionales de hotel, manutención o transporte ocasionados por la demora. Una vez de regreso, la aseguradora reembolsará dichos gastos hasta los límites económicos que especifique la póliza contratada.

4. ¿Y si a consecuencia del retraso pierdo alguno de los servicios ya contratados y pagados de mi viaje?
Al igual que en el caso anterior, tiene que solicitar todos los documentos que acrediten el retraso y, en esta ocasión, sencillamente con justificar los servicios contratados y no disfrutados se gestionará el reembolso de los mismos.

5. ¿De qué modo me ayuda el seguro si la compañía aérea me pierde el equipaje?
La aseguradora ayuda a localizar el equipaje y a gestionar el envío del mismo allí donde esté el viajero. Se debe llamar al número de teléfono de asistencia y aportar el PIR (resguardo de reclamación realizada a la línea aérea y que debe haber sido solicitado en el aeropuerto).

6. Si el equipaje está perdido, ¿qué beneficio me aporta un seguro de viaje si ya me indemniza la compañía aérea?
Las indemnizaciones que pagan las compañías aéreas no siempre cubren la totalidad del equipaje extraviado, por lo que los seguros complementan la cantidad pagada al asegurado para que cubra completamente la pérdida.

7. ¿Qué hago si estando de viaje en el extranjero necesito asistencia sanitaria?
Llamar a los teléfonos de asistencia proporcionados por la aseguradora (o la agencia). Lo habitual es disponer de dos números: uno español y otro internacional. Para tramitar los servicios solicitados, el usuario deberá indicar su nombre, número de póliza, el lugar, el número de teléfono donde se encuentra y la descripción del problema. La compañía asumirá los gastos derivados de la asistencia sanitaria.

8. ¿Y si, a causa de una emergencia, me trasladan a un centro médico sin tiempo para avisar a la compañía de seguros?
En este caso el cliente deberá abonar los gastos y, ya de vuelta en su país de origen, mediante el comprobante de las facturas la aseguradora le hará efectivo el reembolso de todos los gastos hasta el límite que indique su póliza.

9. ¿Es necesario notificar a la aseguradora cualquier incidencia que me ocurra durante el viaje?
Hay ciertas garantías cuya reclamación se tramita una vez finalizado el viaje, como las relativas a equipajes o demoras. Aunque siempre es conveniente que se ponga en conocimiento de la aseguradora cuando ocurra cualquier incidencia para que nos asesoren.

10. ¿Qué hago si de forma involuntaria causo daño a algo o a alguien en el viaje?
Estas circunstancias están garantizadas por la cobertura de Responsabilidad Civil. Además, será necesario redactar un escrito en el que consten los hechos acaecidos. No se debe aceptar, negociar o rechazar ninguna reclamación sin la expresa autorización de la aseguradora.