La vuelta a Europa en 80 taxis

De Lisboa a Varsovia. En un día de máxima demanda, la totalidad de la flota de mytaxi hace tantos kilómetros como para ir y volver a la Luna. Un viaje apetecible, pero mientras no haya taxis que nos lleven hasta allí, quizá nos apetezca disfrutar de un recorrido tranquilo y pausado por las capitales del Viejo Continente.

Josep M. Palau Riberaygua
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Foto: mytaxi

Hace más de cien años alguien inventó el esperanto con la idea de convertirlo en la lengua universal. Su éxito fue relativo. Hoy la tecnología nos ha puesto en el bolsillo algo mejor: el teléfono móvil. Gracias a él y al uso de apps como la de mytaxi podemos viajar por toda Europa sabiendo que el conductor siempre va a entender la dirección que le demos, salvando la barrera del idioma. Así, resulta fácil empezar nuestra ruta en Lisboa y llegar sin perderse a LX Factory, un antiguo tinglado industrial del barrio de Alcántara que se ha convertido en la zona más cool de la ciudad. Y a un tiro de piedra del MAAT, el nuevo Museo de Arte, Arquitectura y Tecnología. Si Lisboa tiene su monumento al poeta Fernando Pessoa, sentado frente al café A Brasileira, Dublín tiene a un James Joyce apoyado en su bastón en la calle Talbot con O’Connell. Con la geolocalización, cualquier taxista nos llevará sin pérdida hasta el autor del Ulises. O mejor aún, de vuelta al hotel después de pasar una velada en el pub más antiguo de Dublin, The Brazen Head. Y ya que andamos por las islas británicas, ¿qué tal un salto a Londres? Siempre es un planazo visitar el British Museum o asistir a un musical en el West End. Una cena en un restaurante de la calle Henrietta o de King street alrededor de Covent Garden completan el menú. Y todo con puntualidad británica y a bordo de un black cab, el típico taxi londinense, reservado con mytaxi.

mytaxi

Sin cambiar de app, damos un salto a Berlín. Toda una suerte poder contar con un taxi de confianza y prescindir del confuso Metro berlinés. Es un buen ejemplo el revoltijo de vías de Alexanderplatz, al sur del barrio de Scheunenviertel. Por cierto que, muy cerca, en la Nueva Sinagoga, Albert Einstein recaudaba fondos... ¡tocando el violín! Otra ciudad que ha sabido reinventarse es Varsovia. Es una delicia sentarse en una de las mesas soleadas de la Plaza del Mercado de la ciudad vieja, Rynek. El veneciano Canaletto pintó muchas vistas de la ciudad. Sus cuadros nos hacen pensar en Italia para concluir este viaje circular. ¿Qué tal una visita a los gatos romanos que viven en el foro? Considerados bien cultural, hasta cuentan con una casa de retiro solo para ellos en Torre Argentina. mytaxi nos guiará hasta allí.