Volkswagen California: Una feliz excursión sin límites

Versátil, amplio, muy bien rematado y con una conducción sencilla, el California ofrece todo lo necesario para viajar con relajación y bastante comodidad. Lo único que se echa de menos es un pequeño cuarto de baño, pero no hay sitio para colocarlo.

Motor Zeta

Frente a los europeos, los españoles todavía somos poco dados a realizar excursiones en vehículos como el que nos ocupa. Y eso que, poco a poco, los matrimonios jóvenes y algún que otro aventurero con alto poder adquisitivo han encontrado en estas viviendas rodantes la mejor forma de conocer los sitios más recónditos y los que no lo son tanto.

Lo cierto es que el modelo que nos ocupa tiene muchas ventajas si lo comparamos con las autocaravanas, pues podemos circular con mucha más agilidad por todo tipo de carreteras. En concreto, el California se maneja como un turismo y ofrece de serie una excelente seguridad pasiva y activa. La versión probada por esta revista iba equipada con un potente motor turbodiésel, que empuja muy bien y que es capaz de mover los más de 2.300 kilos de este vehículo con facilidad. A lo que hay que añadir unos frenos eficaces, con buen tacto en el pedal y una palanca del cambio suave y precisa con unas relaciones adecuadas a su motor. La sensación que uno tiene es que está manejando un monovolumen en lugar de una furgoneta con el peso anteriormente citado, aunque hay que tener cuidado en las curvas por las inercias de la carrocería.

Para ser justos, lo que no nos ha gustado es la sujeción lateral de los asientos, bastante deficiente cuando se toman curvas cerradas a cierta velocidad. Por lo demás, la insonorización del habitáculo está muy lograda para tratarse de un motor turbodiésel y la suspensión absorbe con suavidad los baches del asfalto y de pistas de tierra. No olvidemos que una de las ventajas de esta motorhome es la facilidad para adentrarse por terrenos fuera del asfalto sin descomponerse lo más mínimo. Eso sí, siempre y cuando no tengan éstos un piso excesivamente escabroso. La versión que hemos probada equipa el sistema de tracción total 4 Motion, que consigue repartir la tracción a la rueda que lo necesite. No obstante, la gracia de este vehículo está más en su interior que en otros aspectos. Los asientos delanteros, por ejmplo, son giratorios con el fin de que cuando vivamos en su interior estemos cara a cara con los ocupantes de atrás. Y para guardar la intimidad, basta con bajar unas prácticas cortinas que vienen estupendamente para cuando queramos dormir o relajarnos en la amplia cama que se extiende en un abrir y cerrar de ojos.

Un hogar confortable
El California está muy bien pensado. Va equipado con nevera, cocina, camas, calefacción, agua corriente mediante un grifo eléctrico, armarios para guardar los obejetos... Sólo se echa de menos un pequeño cuarto de baño, pero eso queda ya para las autocaravanas porque, por mucha versatilidad que tenga este vehículo, resulta imposible encontrar algún hueco para un pequeño cuarto de aseo.

Por otra parte, en Volkswagen no se han olvidado de ofrecer un equipamiento bastante completo, que incluye climatizador, antibloqueo de frenos, elevalunas eléctricos, alarma antirrobo, cierre centralizado, inmovilizador electrónico, varios airbags, ordenador de viaje, volante multifunción, control de crucero, faros antiniebla, programador de velocidad, sensores de ayuda al aparcamiento, llantas de aleación, pintura metalizada...

También nos ha llamado la atención la facilidad con la que se abre y se cierra la puerta corredera lateral. Sin embargo, no podemos decir lo mismo del portón trasero, que, al llevar un sillón incorporado, quizá pesa demasiado.