La Virgen del Rocío vuelve a su pueblo después de 7 años

Los almonteños llevan 7 años esperándola. El 19 de agosto la Virgen del Rocío regresa a su pueblo. Almonte se prepara para recibir a La Madre de las Marismas.

Yolanda Guirado
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Foto: Antonio Ramos Moreno

Solo el polvo. La noche. Y Ella.

Al caer el sol, la Señora de las Rocinas queda totalmente cubierta. Bajo el guardapolvo, la imagen. 15 kilómetros esperan a los peregrinos. El camino de Los Llanos se llena de fervor. Son las 8 de la tarde. Y entonces no importa la nube de polvo. Ni el calor. Ni los pisotones. Solo Ella.

Antonio Ramos Moreno

La Señora de Almonte, siempre acompañada. Las abuelas almonteñas, no la dejan sola ni un momento. Los años no pesan en esta noche. Sus pies descalzos caminan hasta el alba. Van cargadas. En sus manos, la plata de La Pastora Divina. Noche de devoción y respeto. Noche de rezos y plegarias. Noche de pasos cortos.

Redacción Viajar

La Virgen del Rocío enfila el recorrido. La madrugada acecha. No hay luz. Ni señales. Solo la Virgen. Iluminada por los focos de los tractores. Los rocieros caminan a su lado. Susurros de Salves. Arena. Camino. En el horizonte, el Puente de Los Olivarejos. Almonte ya está cerca.

Un traje para la venida

Amanece en El Chaparral. Emociones a flor de piel. La Virgen es descubierta. Con el capote quitado, es la primera vez en el traslado que puede verse su cara. Los primeros rayos del sol reciben el nuevo día. Entre vivas y lágrimas. Es el momento culminante del Traslado. Los almonteños emprenden los últimos pasos hasta llevarla a la Iglesia.

Antonio Ramos Moreno

La Señora hace su camino vestida de Pastora. En la Hermandad Matriz nos cuentan que “realmente no es un traje de pastora, si no que esta indumentaria está basada en el traje que las damas de la corte de los Austria, en el siglo XVII, empleaban para viajar”. Es por eso que la Blanca Paloma solo lo lleva para la ida al pueblo y el regreso a la aldea. El resto del año “viste de Reina”.

Antonio Ramos Moreno

Consejos y normas para los peregrinos

Este es un camino más íntimo que la romería. Aún así, son muchos los peregrinos que esperan este día con ilusión. Se prevé que más de un millón de personas acompañen a la Virgen del Rocío este año. En 2012, el número superó el millón doscientas mil personas. Para evitar aglomeraciones e incidentes, el ayuntamiento de Almonte ha hecho público un bando municipal. Información sobre el traslado y las normas que debemos cumplir. Podemos encontrar todos los detalles en su web.  

Redacción Viajar

Entre las recomendaciones; usar ropa cómoda y holgada, llevar un pañuelo de coco o mascarilla para evitar que el polvo entre en las vías respiratorias, usar repelente para insectos o beber agua con frecuencia. Además, desaconsejan el uso de botos camperos. Hay que tener en cuenta que habrá puntos de avituallamiento en el recorrido.

Regresando al alba

En la mañana del día 20 de agosto, palmas y romeros. Los almonteños llevan 7 años esperándola. Después de este tiempo, Ella vuelve a pasear por la calles de su pueblo. Engalanado como solo lo hace para recibirla. La alegría se une a la emoción de los mayores. De los que vuelven a verla.

Redacción Viajar

La venida de la Virgen, la llaman los almonteños. Una de las tradiciones más fervientes de Andalucía que se remonta al siglo XVI. En aquellos tiempos, cuando las sequías o epidemias azotaban a Almonte, trasladaban hasta allí a la Señora de las Marismas.

La gran fiesta de Almonte

Mucho tiempo ha pasado. Demasiadas cosas han cambiado. “Ha llovido mucho desde entonces”. Y sin embargo, algo sigue intacto durante siglos. Cuando la Virgen llega, el pueblo se transforma.  Desde ese día, Almonte respira diferente. Siente diferente. Durante los próximos nueve meses, la vida cambia por completo en este rincón de Huelva.

Yolanda Guirado

Es el tiempo que estará aquí La Divina Pastora. La próxima primavera, La Señora de las Marismas regresará a su santuario. Será el domingo antes de Pentecostés. Hasta entonces, los almonteños tendrán a su Virgen una vez más en su pueblo. Como dice la sevillana, “son esas cosas del camino. Nadie las puede explicar”.

Yolanda Guirado