Viajes por Alaska

Perteneciente a la raza de los pioneros polifacéticos, John Muir aporta un vínculo de la naturaleza con la divinidad.

A. HERNÁNDEZ

Perteneciente a la raza de los pioneros polifacéticos, John Muir -granjero, inventor, orador, naturalista, explorador ambientalista y escritor amateur- aporta su ética panteísta y antiutilitarista a través de la cual propone, como Emerson -el maestro de Borges-, Thoreau y Robert Marshall, un vínculo de la naturaleza con la divinidad. Nuestro Antonio Machado ilustraría magistralmente cómo a pesar del hacha colonizadora el secreto último de las cosas permanece intacto para los espíritus sensibles: "Y todo el campo un momento/ se queda mudo y sombrío/ meditando ". Esa belleza y ese misterio percibidos trascendentalizan la materia hasta otorgarle alma, humanizan un paisaje casi virgen en los momentos de estos cinco viajes por Alaska, efectuados entre 1879 y 1899, veinte años de descubrimientos geográficos y contactos humanos. Desde el encuentro deslumbrado con los glaciares Bay o el que lleva su nombre o con los indios thlinkit, descendientes de los mongoles, hasta la llegada a la bahía de Taylor y la visión de las auroras violetas, este diario de asombros es una invitación a que nos integremos en una naturaleza entonces incontaminada e intocada en gran parte todavía gracias a los desvelos de gente como Muir.

John Muir
Desnivel ediciones.
240 páginas. 14 €.