El viaje por carretera perfecto para huir del calor en verano está en Europa: 7 paradas, 6 países y paisajes de todo tipo
El verano ya está aquí, pero todavía no es tarde para planificar las vacaciones perfectas por Europa.

"Si amas los pueblos de cuentos de hadas, los lagos pintorescos y los castillos de ensueño, este 'road trip' por Europa es para ti". Así es como presenta el viaje por carretera por Europa definitivo una prestigiosa cuenta de Instagram inglesa que cuenta con más de 36.000 seguidores, @livingourmemories. Para en siete puntos poco conocidos del continente y atraviesa seis países: Francia, Liechtenstein, Alemania, Luxemburgo, Bélgica y Suiza -este último solo de pasada-.
El recorrido puede completarse perfectamente en siete días y extenderse hasta diez, o los que decidan los viajeros. Además, esta zona es perfecta para huir del calor extremo que se vive en muchos puntos de España durante el verano. El presupuesto tampoco tiene por qué ser demasiado elevado. Se puede viajar en autocaravana con el alojamiento anexado o en coche y reservar hostales o posadas con antelación para evitar gastar de más.
Parada por parada
Champagne, Francia
La región de origen de una de las bebidas más reconocidas y prestigiosas a nivel mundial es la mejor opción para comenzar el viaje. Allí se pueden visitar lugares tan famosos como Moët & Chandon o algún que otro viñedo. Los pueblos más destacados de esta zona son Reims, Espernay y Troyes, que componen lo que se conoce como Ruta del Champagne, ya que albergan las 'maisons' vinícolas más importantes del mundo y 14 lugares declarados Patrimonio Mundial por la Unesco.

Lago de Steg (Stausee Steg), Liechtenstein
"Una joya escondida en los Alpes, tal y como lo describen desde la cuenta de Instagram que propone el itinerario. Se trata de un lago de aguas turquesas con unas preciosas montañas de fondo que le dan un aire bohemio que hace que parezca sacado de un cuadro. Liechtenstein es un país muy pequeño pero con rincones alucinantes, como la propia capital, Vaduz. Todo está repleto de montes, valles, prados y mucho verde enclavado en uno de los paisajes más bonitos de Europa.

Lago Eib (Eibsee), Alemania
A nueve kilómetros de Garmisch-Partenkirchen se encuentra este lago glaciar que se considera uno de los más espectaculares de Alemania. Sus aguas cristalinas reflejan los bosques y las montañas que lo rodean y crea un paisaje impresionante que bien podría pertenecer a los parques nacionales más bonitos de Canadá. Desde el Eibsee también es posible tomar un teleférico hasta Zugspitze, el pico más alto del país, para sentirse el dueño del mundo.

Castillo de Neuschwanstein, Alemania
La segunda parada de Alemania, como no podía ser de otra manera, es un castillo al más puro estilo de las películas Disney. Es una construcción que refleja los ideales del rey Luis II: un lugar donde poder soñar y trasladarse a los mundos imaginarios que se proponían en las óperas de la época. De hecho, sus paredes están cubiertas de pinturas inspiradas en óperas de Richard Wagner. Es un lugar bastante popular, por lo que lo mejor será comprar las entradas antes con antelación o simplemente disfrutar de las vistas desde el Marienbrücke, su puente más famoso.

Luxemburgo, Luxemburgo
Este diminuto aunque encantador país es la antepenúltima parada del itinerario. Muchas veces pasa desapercibido, pero la capital es un destino que tiene mucho que ofrecer. Entre los imprescindibles para conocer en Luxemburgo durante una visita breve están la Plaza de Guillermo II, el Palacio Gran Ducal, la Catedral de Notre Dame, la Iglesia de San Miguel, el Chemin de la Corniche, el barrio del Grund, el Parlamento Europeo, la Puerta de las Tres Torres o el Valle de la Pétrusse.

Dinant, Bélgica
Antes de dar por finalizada la ruta, debemos hacer parada en Bélgica, el país del chocolate y la cerveza. Es también un país pequeño, pero con muchas joyas por descubrir como Dinant, con "una belleza infravalorada". La ciudad se encuentra a los pies del río y es conocida por su ciudadela al borde de un acantilado, su historia con el saxofón y sus vistas. Nadie puede irse de allí sin probar sus couques de Dinant, las galletas típicas de la urbe.

Brujas, Bélgica
La última parada es Brujas, una de las ciudades más mágicas de Europa (aunque también de las más masificadas). Con sus edificios medievales, sus calles empedradas y sus canales de ensueño enamora a todo aquel que la visita, viviendo un auténtico viaje al pasado. Además, aquí se pueden degustar los gofres con chocolate belga más deliciosos del país y, después, recorrer en barco sus canales para conocer más sobre la historia de este maravilloso destino.

Con esto se da por finalizado el 'road trip', pero desde la cuenta de Instagram recuerdan que en el camino se tiene que atravesar Suiza, por lo que todo aquel que complete el itinerario y quiera añadir alguna otra parada es libre de hacerlo, tanto en este país alpino como en cualquiera de los otros por los que pasa. El viaje perfecto está a punto de comenzar: prepara la maleta, llena el depósito de gasolina y lánzate a vivir la aventura del verano.
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