Viajar en Primera por ser "youtuber": ¿trabajo o tener suerte?

Cada vez son más los restaurantes, hoteles y otras empresas que hacen público la petición de algunos "influencers" de disfrutar de sus servicios gratuitamente.

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Foto: piccaya / ISTOCK

Ser youtuber se ha convertido, para aquellos que tiene más éxito, en una nueva forma de ganarse la vida. Se han consolidado sus técnicas, dinámicas y hasta su lenguaje cercano más propio de los blogueros, pero todavía muchos se resisten a llamarlo “profesión”.

Son una nueva generación de "influencers", personas que llegan a un amplísimo público y que las marcas no han dudado en utilizar a la hora de publicitarse. En el mundo de los viajes, hoteles, restaurantes e, incluso, aerolíneas los han contratado para promocionarse en los millones de "seguidores" de estos "influencers" que sobre todo se promocionan en las redes sociales Youtube e Instgram.

En este sentido, como se ve en el vídeo, hace ya un par de meses, el youtuber estadounidense Casey Neistat (que además es director, productor y empresario) subió un vídeo a su canal en el que mostraba cómo había sido su vuelo de Dubai a Nueva York en Primera Clase con la compañía Emirates Airlines. Él mismo aseguró que él había comprado un billete en turista pero que, debido al overbooking, la compañía le ofreció sin interés ninguno un "upgrade" a Primera Clase. Son muchos los que dudan del desinterés de la compañía y es que la extrovertida reacción de las azafatas ante la cámara y otros detalles dan que pensar.

Neistat filmó cada detalle de su lujoso vuelo lleno de comodidades: desde compartimentos llenos de comida, bebida y cosméticos, hasta la oferta de entretenimiento contenida en los dos televisores de la cabina.

Otro de los detalles que pueden inducir a pensar que se trata de un vídeo publicitario y no un cambio de clase desinteresado es la preparación de las imágenes, que ofrecen todo tipo de planos gracias a un trípode y a la disposición de la cámara en lugares inusuales como el techo de la cabina. También es cuestionable el tiempo que le habrá llevado grabarse a sí mismo para elaborar el posterior montaje con la toalla en el baño, en el que solo podía estar media hora como máximo. Montar en monopatín por el pasillo, planear un dron o grabar en otras suites, casualmente vacías, hacen cuestionarse la permisividad de Emirates Airlines en un vuelo de Primera Clase.

A pesar de tratarse de una situación supuestamente fortuita, la aerolínea ofreció al youtuber Casey Neistat pedir todo lo que quisiese a su restaurante a bordo 24 horas. Además de regalarle un pijama y otros productos con los que se obsequian a los viajeros que desembolsan alrededor de 21.000 dólares por pasaje.

El vídeo, que ha recibido más de 11.000 millones de visualizaciones, ha duplicado las suscripciones al canal de Neistat, que ha pasado de tener 4 a 8 millones de seguidores. Esta llamativa cifra ha despertado el interés de otras compañías aéreas que ya han ofrecido al youtuber vuelos gratuitos en Primera Clase a cambio de documentar su experiencia en su canal. Un hecho que invita a preguntarse “¿y si me hago youtuber?”.